
Embajador resalta impacto turístico y económico bilateral
La conexión aérea directa entre São Paulo y Punta Cana ya está en marcha —y promete cambiar el ritmo del intercambio entre Brasil y República Dominicana. El nuevo vuelo de LATAM no solo acorta distancias: también abre puertas al turismo, a los negocios y a una relación bilateral que busca dar un salto más ambicioso.
Durante el acto de lanzamiento en São Paulo, el embajador dominicano en Brasil, Robert Takata, fue claro: “Esta ruta es un voto de confianza hacia la República Dominicana”. A su juicio, la operación consolida un vínculo que viene creciendo y que ahora gana músculo con una conectividad más directa.
El diplomático insistió en un punto clave: la eliminación de escalas. “Se derriba una barrera importante para el viajero brasileño”, afirmó. Esto —dijo— facilitará no solo la llegada a Punta Cana, sino también el acceso a la oferta cultural, histórica y gastronómica dominicana. En ese contexto, recordó que Santo Domingo “es la ciudad fundada por europeos más antigua de América”.
Más allá del turismo, Takata puso el foco en las coincidencias entre ambos pueblos. Habló de hospitalidad, del peso de la familia y del deporte como lenguajes comunes. “Un avión no solo transporta pasajeros, también acerca pueblos”, comentó, en una frase que marcó el tono del encuentro.
Además, presentó a República Dominicana como una plataforma atractiva para la inversión extranjera. Destacó su ubicación estratégica y el acceso preferencial al mercado estadounidense como ventajas que siguen captando interés internacional.
No es un dato menor: este año se cumplen 115 años de relaciones diplomáticas entre ambos países. Para el embajador, la nueva ruta llega en un momento oportuno para “profundizar los vínculos económicos, turísticos y culturales”.
En la actividad también participó Camila Goico, de la Oficina de Turismo dominicana en São Paulo, quien subrayó el valor del mercado brasileño en la estrategia de crecimiento del sector.
Autoridades, ejecutivos de LATAM y representantes del turismo coincidieron en lo esencial: la ruta recién estrenada apunta a convertirse en un puente sólido entre dos economías con intereses cada vez más alineados.
