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Por Marcelino Lara
El endeudamiento de la economía dominicana ha alcanzado un nivel tan elevado, que el monto de intereses a pagar por la misma asciende a la increíble y fabulosa suma de 325 mil millones de pesos.
Es un valor financieramente insostenible para la economía dominicana, y un desafío presupuestario que sólo puede cubrirse tomando más préstamos cada año. Una crisis financiera y presupuestaria estaría a la vuelta de la esquina, y de ahí viene la presión tributaria que se está ejerciendo actualmente sobre la clase media.
Hemos llegado a niveles de endeudamiento nunca antes visto en la historia económica dominicana, ocupando el primer lugar de la región, con el porcentaje más alto de intereses de la deuda (29.3%) con relación a los ingresos totales del gobierno general.
Somos el país de Hispanoamérica que debe usar la mayor proporción de sus ingresos totales para pagar los intereses de su deuda, casi una tercera parte, según cifras del Fondo Monetario Internacional.
Veamos a continuación el top cinco:
- República Dominicana 29.3%
- Brasil. 19.8%
- Costa Rica 19.7%
- Panamá 18.8%
- Bahamas 18.2%
Aunque al parecer esto no preocupa mucho a nuestras autoridades, la realidad es que nos estamos acercando cada vez más a un peligroso default, que cerraría a la economía dominicana todas las ventanas de posibilidades de financiamiento.
Cada año sube el costo financiero de la deuda, como si no existiera un límite para la economía dominicana. Al mismo tiempo, cada año se debilita el crecimiento del PIB, que apenas crece alrededor de la mitad de su crecimiento potencial.
Es decir, no estamos produciendo lo suficiente para pagar lo que estamos tomando prestado. Hasta cuando se puede seguir haciendo eso?
Esta administración ha estado endeudándose hasta para depositar recursos en el banco comercial del estado, para que este a su vez preste esos recursos a inversionistas privados a una tasa preferencial.
Un despropósito, que convierte al pueblo dominicano en pagador de una deuda pública usada para facilitar recursos a empresarios privados, en lugar de ser usados para aumentar la inversión pública y mejorar la calidad de vida de nuestra población.
Y eso no es más que otra forma audaz del actual gobierno para lograr el efecto económico crowding in. Como decía la canción: Solo los fuertes sobreviven o mejor dicho: El ganador se lo lleva todo.
No recordamos una politica económica tan orientada a garantizar una extraordinaria tasa de ganancia empresarial como la que actualmente se está aplicando en nuestro país.
Hasta la nueva reforma tributaria fue estructurada para lograr el mismo propósito de beneficiar a los sectores económicos más poderosos. El 90% del pastel económico se lo están repartiendo entre ellos.
De continuar el festival de préstamos, los intereses a pagar al cierre de este gobierno en agosto 2028, ascenderían a 400 mil millones de pesos anuales. Una horrible carga financiera para el país y próximos gobiernos.
No obstante, como la deuda de los gobiernos la pagamos los ciudadanos, principalmente los de clase media, a través de la inflación, la devaluación y los impuestos, con tan sólo meternos sus manos en los bolsillos, parece que ahora están por ejecutar un método todavía más perverso.
Se trata de hacer que la inflación se coloque por encima de las tasas de interés pagadas en los bancos por depósitos de ahorros. Es una forma también de sustraer dinero de los depósitos de ahorros de la gente para pagar la cuantiosa deuda.
En últimos dos meses la inflación ha superado las tasas de interés de los depósitos de ahorros pagados por los bancos comerciales, si nadie lo advierte, se convertirá en norma.
Es lo que he llamado, la colombianizacion de la economía dominicana, de la cual seguiremos hablando en otras entregas, porque nada de lo que está pasando es simple coincidencia.
jpm-am
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