Militantes yihadistas y un grupo separatista emboscaron este sábado un convoy del Ejército de Mali en el norte del país, provocando la muerte o captura de decenas de soldados, según informaron los rebeldes.
El Ejército maliense confirmó el ataque mediante un comunicado, en el que señaló que grupos armados tendieron una emboscada a un convoy de soldados y sus aliados en una zona remota de la región de Gao. No fueron ofrecidos más detalles y únicamente se indicó que «se está llevando a cabo un contraataque».
Tanto la filial regional de Al Qaeda, JNIM, como el Frente de Liberación de Azawad (FLA) se atribuyeron el atentado en comunicados separados, en los que hablaron de «grandes pérdidas humanas» y «graves daños materiales» sufridos por el Ejército maliense.
Se trata de la más reciente colaboración entre ambos grupos, una alianza que, según los analistas, representa un importante riesgo para la estabilidad de Mali y para la Junta Militar que gobierna el país.
«Muchos soldados murieron y otros fueron capturados con vida. Vehículos militares, incluidos blindados, fueron destruidos y otros fueron incautados en buen estado», declaró Mohamed Elmaouloud Ramadane, portavoz del FLA.
Una extensión de tu navegador parece estar bloqueando la carga del reproductor de video. Para poder ver este contenido, debes desactivarla en este sitio.
Los rebeldes difundieron videos en los que presuntamente aparecen soldados alineados mientras parecen rendirse rodeados por combatientes y vehículos militares malienses. En uno de los videos también se observa a los rebeldes disparando contra algunos soldados que permanecían tendidos en el suelo. La agencia Associated Press no pudo verificar de manera independiente la autenticidad de esas grabaciones.
Este ataque es el más reciente de una serie de ofensivas lanzadas por grupos armados contra las fuerzas de seguridad malienses en los últimos meses, mientras distintas organizaciones disputan el control de territorios y la influencia en la región del Sahel. Mali, un país sin salida al mar, forma parte del Sahel, una extensa franja situada al sur del desierto del Sahara que en los últimos años se ha convertido en el principal foco de violencia extremista.
En el norte de Mali, grupos separatistas llevan años luchando por crear un Estado independiente llamado Azawad. En 2024, estas organizaciones se unificaron bajo el nombre de Frente de Liberación de Azawad (FLA).
Tanto el FLA como JNIM han incrementado su cooperación en ataques contra las fuerzas malienses, incluida la mayor ofensiva coordinada en más de una década en el país, ocurrida en abril.
Con agencias
