Starmer anuncia su dimisión como primer ministro británico; Burnham declara su candidatura para el cargo


Reino Unido se prepara para su séptimo primer ministro en diez años, tras diversas crisis políticas.

El primer ministro de Reino Unido, Keir Starmer, anunció este lunes 22 de junio su dimisión como líder del Partido Laborista y jefe del Gobierno, cediendo a la presión creciente dentro de su propia formación tras meses de deterioro de su popularidad y de la confianza de los votantes en su capacidad para liderar al país hacia las próximas elecciones generales.

En una declaración pronunciada frente al número 10 de Downing Street, Starmer confirmó que permanecerá como primer ministro interino hasta que el Partido Laborista elija a un nuevo líder, un proceso que comenzará formalmente en julio y que podría concluir antes de la reanudación de la actividad parlamentaria en septiembre.

“La pregunta que mi partido se plantea ahora es si soy la persona idónea para liderarnos en las próximas elecciones generales”, afirmó Starmer. “He escuchado la respuesta de mi grupo parlamentario a esa pregunta y la acepto con gratitud”.

El dirigente laborista explicó además que había informado de su decisión al rey Carlos III y defendió que todas las decisiones adoptadas durante su mandato estuvieron guiadas por el interés nacional.

La dimisión pone fin a un mandato de apenas dos años al frente del Gobierno. Starmer había llegado al poder en julio de 2024 tras conducir al Partido Laborista a una contundente victoria electoral, prometiendo estabilidad política, crecimiento económico y la recuperación de unos servicios públicos castigados por años de dificultades. Sin embargo, su Ejecutivo tuvo problemas para cumplir varias de esas promesas en un contexto marcado por el débil crecimiento económico, el elevado coste de la vida y el desgaste político acumulado.

La presión sobre el primer ministro se intensificó durante los últimos meses y alcanzó un punto crítico tras la victoria de Andy Burnham en las elecciones parlamentarias extraordinarias celebradas la semana pasada. 

Burnham, el más opcionado para suceder a Starmer

El exalcalde del Gran Manchester, que regresa a Westminster después de casi una década fuera de la Cámara de los Comunes, confirmó pocas horas después del anuncio de Starmer que competirá por el liderazgo laborista.

“Me presentaré como candidato para formar parte de este proceso”, escribió Burnham en redes sociales. El dirigente laborista aseguró que el país necesita “estabilidad, seriedad y una atención constante a los asuntos más importantes” y expresó su deseo de que la transición se convierta en “un proceso positivo de renovación” tanto para el partido como para el Reino Unido.

Las posibilidades de Burnham se vieron reforzadas por la decisión del exsecretario de Salud Wes Streeting de respaldar públicamente su candidatura, una maniobra que alimenta las especulaciones sobre una posible elección sin oposición significativa.

Según el calendario anunciado por Starmer, las candidaturas para sucederle se abrirán el próximo 9 de julio y se cerrarán a mediados de ese mismo mes. Si solo se presenta un aspirante, la transición podría completarse antes del verano. En caso de celebrarse una contienda interna, el nuevo líder asumiría el cargo cuando el Parlamento regrese de su receso estival el 1 de septiembre.

Siete primeros ministros en una década

Con su salida, Starmer se convierte en el sexto primer ministro británico en una década en anunciar una dimisión anticipada y el Reino Unido se encamina hacia su séptimo jefe de Gobierno desde el referéndum del Brexit de 2016, cuyo décimo aniversario se conmemora esta semana.

Aunque su gestión doméstica estuvo marcada por dificultades para impulsar el crecimiento económico y responder a las preocupaciones sobre el nivel de vida, Starmer recibió reconocimiento internacional por su papel en el apoyo europeo a Ucrania frente a la invasión rusa y por sus esfuerzos diplomáticos para contener la inestabilidad derivada de las tensiones en Oriente Medio.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, elogió su legado político al afirmar que “la seguridad europea y ucraniana es más fuerte gracias a usted”.

La dimisión también provocó reacciones fuera del Reino Unido. El presidente estadounidense Donald Trump atribuyó la caída de Starmer a lo que calificó como fracasos en materia de inmigración y política energética, mientras que algunos diputados laboristas defendieron al todavía primer ministro y denunciaron lo que consideran una campaña injusta en su contra.

Entre ellos, el parlamentario londinense Neil Coyle criticó la posibilidad de que el partido se vea arrastrado por una dinámica de sustituciones constantes de liderazgo y advirtió de que ningún dirigente podrá resolver de forma inmediata desafíos internacionales como la guerra en Ucrania, las tensiones con Irán o la relación con Estados Unidos.

Mientras el Partido Laborista inicia el proceso para elegir a su nuevo líder, la atención se centra ahora en Burnham, considerado el gran favorito para suceder a Starmer y asumir la tarea de recuperar el apoyo electoral de una formación que, pese a su histórica victoria de 2024, ha visto erosionada su posición en las encuestas frente al avance de Reform UK y el crecimiento del Partido Verde.

Con Reuters, AP y medios locales

Previous De la Espriella celebra, pero Cepeda pide esperar el escrutinio: ¿qué viene tras el apretado balotaje en Colombia?
This is the most recent story.