
La Alianza Atlántica responde con máxima alerta ante la ofensiva informática.
La OTAN ha elevado al máximo su nivel de alerta cibernética y condenó de forma enérgica este lunes las persistentes actividades informáticas maliciosas atribuidas al gobierno de Rusia. En un comunicado oficial emitido desde su sede en Bruselas, la Alianza Atlántica advirtió formalmente que está completamente preparada para emplear toda la gama de sus capacidades militares y tecnológicas con el objetivo de disuadir, defenderse y contrarrestar estas amenazas.
El pronunciamiento responde de manera directa a la detección de hackeos masivos contra infraestructuras críticas nacionales y entidades gubernamentales de los países miembros, lo que pone en riesgo la seguridad civil, el suministro de servicios esenciales y los procesos democráticos de los ciudadanos aliados.
Bloque unificado y nuevas sanciones internacionales
La firme postura de la organización militar se hizo pública inmediatamente después de que la Unión Europea y el Reino Unido anunciaran la imposición de sanciones severas contra un total de 24 personas y entidades acusadas de orquestar ciberataques y difundir discursos maliciosos en todo el continente.
De acuerdo con las investigaciones de los organismos de inteligencia occidentales, los sancionados forman parte de sofisticadas redes de ciberdelincuentes e intermediarios que responden a las directrices de los Servicios de Inteligencia rusos (RIS), centrando su ofensiva reciente en interferir en elecciones y desestabilizar a los socios que apoyan a Ucrania.
Ante este panorama de vulnerabilidad digital, el bloque atlántico manifestó su total solidaridad con las naciones afectadas por la intromisión informática.
Así, la cúpula de la alianza instó formalmente a Moscú a detener de inmediato estas acciones desestabilizadoras, denunciando que las autoridades rusas hacen caso omiso de las normas internacionales vigentes para el comportamiento responsable de los Estados en el ciberespacio.
Defensa activa en el ciberespacio
Las implicaciones de esta advertencia marcan un cambio de estrategia hacia la defensa activa en el terreno digital. Los líderes de la organización precisaron que responderán a las agresiones informáticas en el momento y de la manera que elijan, operando siempre en estricta conformidad con el derecho internacional.
Como próximo paso defensivo para proteger a la ciudadanía, la alianza ratificó su compromiso con mantener un entorno digital seguro y pacífico. Para lograrlo, la entidad confirmó que ha reforzado su postura operativa al fortalecer el marco institucional que permite integrar los efectos y respuestas cibernéticas dentro de las misiones y operaciones militares regulares de todo el contingente internacional. Datos de Europa Press.
