INTEC alerta sobre riesgo sísmico por 80 años de silencio en la Falla Septentrional


Expertos piden reforzar construcciones y supervisión ante posible gran terremoto

La Falla Septentrional acumula cerca de 80 años sin registrar un terremoto de gran magnitud, una situación que mantiene a República Dominicana bajo un riesgo sísmico considerable, según advirtieron especialistas del Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC) y representantes del sector asegurador. 

Durante un panel sobre prevención y resiliencia, los expertos insistieron en que la principal amenaza para la población no es únicamente el movimiento telúrico, sino la vulnerabilidad de las edificaciones y la falta de supervisión efectiva durante su construcción.

Especialistas llaman a fortalecer la prevención

La advertencia fue presentada durante el panel «Construyendo un país más seguro y resiliente a través del conocimiento, la unidad y la prevención», organizado por el INTEC con el patrocinio de MARSH y MAPFRE. En el encuentro participaron sismólogos, ingenieros estructurales y especialistas en gestión de riesgos financieros, quienes analizaron la exposición sísmica del país y las medidas necesarias para disminuir sus consecuencias.

Durante la apertura, el rector Arturo Del Villar afirmó que invertir en prevención representa una decisión estratégica para proteger vidas y garantizar la continuidad de las comunidades frente a futuros desastres naturales.

Falla Septentrional

La Falla Septentrional mantiene un prolongado silencio sísmico

La doctora en ingeniería sísmica Claudia Germoso explicó que el territorio dominicano se encuentra entre las placas tectónicas de Norteamérica y el Caribe, donde existen alrededor de 18 fallas geológicas activas. Señaló que las de mayor capacidad destructiva son la Falla Septentrional, que atraviesa el norte del país desde Montecristi hasta Samaná, y la Falla de Enriquillo, ubicada en la región sur.

La especialista recordó que el último gran terremoto asociado a la Falla Septentrional ocurrió en 1946, frente a Samaná, generando además un tsunami. Indicó que esa falla presenta un período promedio de recurrencia de aproximadamente 50 años, por lo que el actual silencio sísmico de ocho décadas obliga a mantener elevados niveles de preparación.

Asimismo, destacó que la región norte, especialmente Santiago de los Caballeros, presenta una exposición mayor debido a la cercanía con la falla y a las características de sus suelos, que pueden amplificar las ondas sísmicas. También advirtió sobre el potencial de las fallas submarinas, como la Trinchera de los Muertos, cuya actividad podría afectar directamente al Gran Santo Domingo.

«Los terremotos no matan, matan las estructuras»

El ingeniero estructural Luis Abbott centró su exposición en la calidad de las edificaciones y aseguró que el verdadero riesgo radica en las construcciones vulnerables.

«Los terremotos no matan, matan las estructuras«, afirmó el especialista, quien explicó que muchas edificaciones priorizan aspectos estéticos sobre los elementos estructurales que garantizan la resistencia durante un sismo.

Abbott sostuvo que la construcción informal representa uno de los principales factores de riesgo, pero advirtió que incluso proyectos autorizados pueden presentar problemas si no existe una supervisión rigurosa durante la ejecución de las obras. En ese sentido, señaló que la aprobación de planos por parte del Ministerio de Obras Públicas no garantiza por sí sola la seguridad de una edificación.

El especialista recomendó realizar inspecciones técnicas cuando aparezcan grietas inclinadas superiores a dos milímetros en columnas o muros, especialmente en edificaciones de hasta cuatro niveles.

Monitoreo científico y mapas de amenaza

Como parte de las acciones de investigación, INTEC informó que ha desarrollado una red moderna de monitoreo integrada por sismómetros, acelerómetros y estaciones de banda ancha para estudiar el comportamiento de la Falla Septentrional.

La institución también desarrolla estudios de microzonificación en Santo Domingo, Santiago y Barahona, apoyados por drones, imágenes satelitales e inteligencia artificial. Los resultados se publican de manera abierta a través de la plataforma SismicidadRD, con el propósito de facilitar información técnica a profesionales y ciudadanos.

Seguros y protección financiera ante un gran sismo

En representación del sector asegurador, Laura Sosa Lamarche, de MARSH, recomendó revisar las pólizas para verificar que incluyan cobertura por terremotos y evitar situaciones de subseguro, advirtiendo que muchas hipotecas solo protegen el saldo pendiente del préstamo y no el valor real de reposición de la vivienda.

Por su parte, Pablo Daguzán, de MAPFRE, explicó que el mercado internacional de reaseguros enfrenta mayores costos debido al incremento de eventos catastróficos, por lo que consideró indispensable mejorar la información técnica sobre las edificaciones para reducir la incertidumbre y favorecer primas más competitivas.

El panel tomó como referencia el doble terremoto de magnitudes 7.2 y 7.5 registrado el pasado 24 de junio en Venezuela, un evento que los especialistas utilizaron para recordar que la preparación, la construcción segura y la planificación continúan siendo las principales herramientas para disminuir el impacto de un futuro terremoto en República Dominicana.

Previous Mundial 2026: la magia de Messi lleva a Argentina a su segunda final consecutiva
Next Geólogos de Texas investigan potencial de petróleo en Azua