Artefactos explosivos detonaron este martes en la capital siria, Damasco, cerca de un hotel donde estaba previsto que se alojara el presidente francés Emmanuel Macron, informó una fuente de seguridad.
Sin embargo, el presidente francés no escuchó las detonaciones, informó el Elíseo. Poco después se reunió con el presidente sirio Ahmed al-Sharaa.
Macron es el primer jefe de Estado de un país de la Unión Europea en visitar el país desde que rebeldes liderados por Sharaa derrocaron a Bashar al-Assad en 2024.
Tras la explosión, las vías fueron cerradas y se implementaron medidas de seguridad.
Un testigo de Reuters escuchó explosiones en las inmediaciones y se observó una columna de humo.
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El presidente francés no escuchó las explosiones, informó su oficina. El mandatario se dirigía a reunirse con el presidente sirio, Ahmed al-Sharaa.
Un periodista de Reuters, que forma parte del grupo de prensa que acompaña a Macron, no escuchó la explosión ni vio ninguna conmoción durante los actos matutinos del presidente francés.
La televisión estatal informó más tarde que Macron y Sharaa se habían reunido en el Palacio Presidencial sirio.
Estas explosiones del martes, todavía de origen desconocido, tienen como objetivo “desestabilizar” esta visita de carácter económico, analiza la corresponsal de France 24 en Damasco, Dana Alboz.
Emmanuel Macron está acompañado por varios directivos de empresas francesas, entre ellos Rodolphe Saadé, de CMA-CGM, y Patrick Pouyanné, de TotalEnergies. Está prevista la firma de acuerdos, aunque los inversores aún se muestran cautelosos.
Con la visita de Macron queda en evidencia el giro geopolítico que vive Siria bajo el liderazgo de Sharaa, un exjefe militar de Al Qaeda que hoy mantiene lazos cercanos con potencias occidentales y de Medio Oriente que antes dejaban de lado a Assad. Su objetivo es levantar de nuevo a un país golpeado por 13 años de conflicto.
Sharaa, perteneciente a la mayoría suní del país, se comprometió a construir un orden nuevo e inclusivo tras poner fin a más de 50 años de dominio absoluto de la familia Assad.
No obstante, ese compromiso se ha visto cuestionado por brotes de violencia entre fuerzas afines al Gobierno y grupos de minorías religiosas y étnicas, que dejaron varios cientos de muertos en 2025.
Aunque el Elíseo enmarca este viaje a Damasco en la continuidad del apoyo francés a la revolución siria, Emmanuel Macron debería insistir en la necesidad de integrar pacíficamente en el Estado sirio a los kurdos, que combatieron junto a los occidentales contra el grupo yihadista Estado Islámico, y de proteger a las minorías.
El jefe de Estado francés viajará a continuación a Ankara para la cumbre de la OTAN. Emmanuel Macron se reunirá allí el miércoles con el presidente turco Recep Tayyip Erdogan, con quien podrá abordar el expediente sirio. En la capital turca, el presidente sirio se reunirá, por su parte, con Donald Trump.
Con Reuters y AFP
