La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, llevaba ya 90 minutos respondiendo a las preguntas de los periodistas el lunes 12 de octubre cuando fue consultada sobre las operaciones de desinformación y desestabilización llevadas a cabo en América Latina. Entonces destacó la calidad del trabajo de los medios públicos y propuso mostrar un fragmento de una entrevista realizada por el canal mexicano ‘Canal Catorce’. En la pantalla, una joven, Nadia Beller, explica cómo su expareja, Fernando Cerimedo, planeaba influir en el debate político mexicano para «demoler» a la presidenta.
Durante la entrevista, Nadia Beller reveló parte de las herramientas utilizadas por este estratega de comunicación para alcanzar sus objetivos en distintos países latinoamericanos.
«Se trata de falsear el debate público. Lleva adelante una guerra sucia, comprando influencers o coordinando ataques con una granja de bots», explicó esta abogada boliviana, en referencia a un dispositivo digital que permite gestionar cuentas anónimas en las redes sociales.
La notoriedad de esta joven de 33 años, ya conocida por su militancia política, se disparó el 17 de agosto de 2026, después de un intento de asesinato. Fue atacada por dos hombres con casco frente a un hotel de la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, motor económico de Bolivia. Uno de ellos abrió fuego a quemarropa. Beller recibió tres disparos.
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Al día siguiente, la «sobreviviente milagrosa» respondía en vivo desde su cama de hospital a un canal de televisión local. Allí acusó a Fernando Cerimedo de haber querido «claramente deshacerse» de ella enviando a dos sicarios.
Durante la entrevista, Nadia Beller también habló sobre su relación sentimental con Cerimedo y precisó que estaba embarazada de él y que el día anterior él la había acompañado a una consulta médica. Explicó que lo había conocido a finales de 2025, cuando asesoraba al Gobierno boliviano después de la victoria presidencial de Rodrigo Paz.
«Fui testigo de las maniobras llevadas adelante por el Gobierno de Paz, la esposa de Paz y la familia de su esposa. Aquí no gobierna Rodrigo Paz, gobierna Fernando Cerimedo. Él controla todos los asuntos del presidente», agregó, y aseguró que hablaba para proteger su vida.
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Javier Milei y Jair Bolsonaro, entre sus clientes
Fernando Cerimedo fue detenido al día siguiente de la agresión en el aeropuerto internacional de Santa Cruz. La Justicia boliviana ordenó su prisión preventiva durante seis meses. Es investigado por «tentativa de feminicidio» y «enriquecimiento ilícito», después de que en su domicilio de La Paz se encontrara una suma en moneda boliviana equivalente a unos 35.000 euros (39.200 dólares). Los policías también hallaron allí una «granja de bots».
Aunque este argentino de 45 años no ocupaba ningún cargo oficial en Bolivia, participaba regularmente en reuniones de alto nivel con el presidente Rodrigo Paz. Este último tomó rápidamente distancia de Cerimedo tras el ataque contra Nadia Beller y explicó que nunca había representado a Bolivia ni tenía ningún contrato de trabajo. Aseguró que solo había recurrido a sus servicios durante la campaña presidencial.
Fernando Cerimedo también trabajó para el brasileño Jair Bolsonaro, el argentino Javier Milei y el hondureño Nasry Asfura, tres dirigentes que llegaron a la Presidencia de sus respectivos países.
«Es una persona que muchas veces trabajó por fuera de las estructuras formales de los partidos y que, al mismo tiempo, logró establecer vínculos con importantes dirigentes políticos», explica Natalia Aruguete, socióloga argentina especializada en comunicación en redes sociales. Un hombre que, según ella, «supo tejer relaciones en el corazón de las derechas latinoamericanas».
Fernando Cerimedo nunca ocultó su aversión a la izquierda. Fue fundador y accionista del medio argentino ‘La Derecha Diario’, que defiende postulados de extrema derecha. También defendió con frecuencia sus posiciones en las redes sociales y en los medios de comunicación, al tiempo que reivindicaba el uso de herramientas tecnológicas para ganar influencia y negaba haber lanzado campañas de desinformación a través de su agencia de marketing Numen, especializada en comunicación política.
Sin embargo, sus prácticas llevaron a la Justicia de Brasil a abrir una investigación por su presunta participación en una «milicia digital» destinada a cuestionar la victoria de Lula en 2022.
En un podcast dedicado a esta controvertida figura, RFI entrevistó a Martin Slipczuk, coordinador de ediciones especiales de ‘Chequeado’, un medio argentino de verificación de datos.
«Muchos de los disturbios pro-Bolsonaro que se produjeron después de las elecciones fueron alimentados por informaciones falsas difundidas por Cerimedo sobre el sistema de votación y supuestos fraudes».
El «consultor político hispano del año»
Su nombre también resuena en Chile, donde se abrió una investigación penal sobre una eventual intervención de Cerimedo en las campañas electorales.
Una comisión parlamentaria investiga, de manera más amplia, el uso de bots y la manipulación digital en las elecciones celebradas desde 2020, entre ellas las presidenciales ganadas en diciembre pasado por el candidato de extrema derecha José Antonio Kast.
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Cerimedo intentó, en particular, influir en el resultado del referéndum sobre la reforma de la Constitución de Chile celebrado en octubre de 2020. Mientras el «sí» aparecía como favorito con un 70%, el diario conservador chileno ‘El Mercurio’ publicó en su portada los resultados de una encuesta según la cual el referéndum contaba con el respaldo de apenas el 42% de los consultados. El sondeo había sido realizado por Numen.
Finalmente, el «sí» ganó con más del 78%. Consultado por el diario chileno ‘La Tercera’ sobre esa amplia diferencia, Cerimedo admitió entonces un simple error en el método de cálculo.
Varios medios de comunicación y centros de investigación lo describen como un manipulador al que le gusta atribuirse un pasado glorioso para ganar notoriedad. Así, aseguró haber participado en la campaña del candidato Barack Obama para las elecciones presidenciales de 2008, en una época en la que habría estudiado en Phoenix. Sin embargo, el colectivo CLIP, autor en 2023 de una extensa investigación sobre Cerimedo, nunca logró obtener confirmación por parte del equipo del expresidente demócrata.
Lo único seguro es que ahora se siente más atraído por la derecha, incluso por sus sectores más radicales. En febrero de 2026 recibió en Mar-a-Lago, Florida, el premio al «consultor político hispano del año».
‘La Derecha Diario’ destacó entonces el «papel estratégico» de Cerimedo, quien había sabido coordinar «las estrategias de comunicación de los movimientos de derecha vinculados al universo MAGA en América Latina». Cerimedo aprovechó además la ceremonia para agradecer a Brad Parscale, exdirector de campaña del republicano Donald Trump y especialista en estrategias electorales digitales, por haberle proporcionado su «tecnología».
Este artículo es una adaptación de su original en francés.
