
El papa León XIV se dió un baño de masas ante 1,2 millones de personas, que se reunieron en la plaza de Cibeles para atender a la misa, a pesar del intenso calor. Mientras su mensaje del día anterior estaba enfocado en el rechazo a la pederastia y la pedofilia dentro de la Iglesia, le eucaristía tuvo un mensaje de espiritualidad y respeto hacia los otros. Informa nuestra corresponsal Marina Colorado.
