En Cisjordania, el arte como catalizador para sanar las heridas de la violencia


En un centro de arte en las afueras de Hebrón, en Cisjordania ocupada, los niños palestinos tienen libertad para expresar sus emociones a través del dibujo. Sarah Abu Madi, la artista palestina que dirige el espacio, transformó su propia casa en este centro para que los niños de la zona puedan hablar de lo que han vivido.

Previous La novela de Thélyson Orélien, salpicada de escándalos, ha sido retirada de la selección del Premio Goncourt
Next Sin tocar tierra, el huracán Polo deja destrucción en las costas de Michoacán