EE. UU. amplía proceso judicial por el asesinato del presidente haitiano Jovenel Moïse: ¿habrá un giro en el caso?


El nuevo ataque en Haití que dejó al menos 11 personas muertas constituye la más reciente represalia contra residentes en zonas disputadas por grupos armados, particularmente en Artibonite, el corazón agrícola del país.

Horas antes, una unidad de Sri Lanka perteneciente a la Fuerza de Supresión de Bandas —una misión multinacional respaldada por la ONU para combatir la violencia desenfrenada— hizo retroceder a miembros de bandas que habían establecido puestos de peaje ilegales, declaró el alcalde Hubert Ceneac a Radio Kiskeya.

La operación resultó en la muerte de tres miembros de las bandas, según informó la fuerza en un comunicado. El alcalde señaló que la fuerza respaldada por la ONU permaneció en la zona solo unas horas antes de regresar a la ciudad de Gonaïves, donde tiene su base.

«Los bandidos atacaron en represalia (…) mataron a personas e incendiaron viviendas», aseguró Ceneac, añadiendo que el número de fallecidos oscilaba entre 11 y 12.

Rosy Ducena, directora de la Red Nacional de Defensa de los Derechos Humanos, indicó que aún no está claro el balance total de víctimas mortales ni los daños materiales. «Sin embargo, ya hemos recibido informes de una sola familia que perdió a varios miembros», agregó.

Ceneac afirmó que la zona era un bastión de la banda Kokorat San Ras. La crisis de seguridad en Haití se ha agravado más allá de la capital, Puerto Príncipe, a medida que las bandas han ampliado su radio de acción.

El mandato de la Fuerza de Supresión de Bandas expira esta semana si el Consejo de Seguridad de la ONU no lo prorroga. La votación sobre este asunto está prevista para la mañana del martes.

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EE. UU. amplía el proceso judicial por el asesinato del presidente Jovenel Moïse

Durante el fin de semana, Estados Unidos amplió considerablemente el proceso judicial relacionado con el asesinato del presidente haitiano Jovenel Moïse, ocurrido en 2021. Se presentaron cargos contra 30 personas presuntamente implicadas en la conspiración y se trasladó a 18 sospechosos desde Haití a territorio estadounidense.

Entre los acusados ​​figuran un presunto autor intelectual del complot, 17 exsoldados colombianos y un notorio líder de una banda criminal vinculado al secuestro de un misionero canadiense y 16 estadounidenses, ocurrido apenas unos meses después del asesinato de Moïse.

Aunque los fiscales estadounidenses obtuvieron la acusación formal el pasado agosto, no la hicieron pública hasta este fin de semana. Al anunciar lo que calificó como «la próxima fase importante» del caso, el fiscal federal del Distrito Sur de Florida, Jason A. Reding Quiñones, declaró que la Fiscalía se encuentra ampliando la acción penal contra personas vinculadas al asesinato de Moïse.

Los fiscales sostienen que los conspiradores, que operaban tanto en Haití como en Florida, contrataron a mercenarios colombianos —quienes se hicieron pasar por agentes de la Administración de Control de Drogas (DEA)— para secuestrar y finalmente asesinar a Moïse, con el fin de instalar a un médico con doble nacionalidad (estadounidense y haitiana) como su sucesor.

Según la última acusación formal, los conspiradores utilizaron una red de empresas y préstamos obtenidos durante la pandemia del Covid-19 para financiar el complot, enviando chalecos antibalas y otros artículos a Haití bajo etiquetas fraudulentas, como «chalecos para radiografías médicas».

Una docena de personas ya se habían declarado culpables o habían sido condenadas en procesos judiciales estadounidenses relacionados con el asesinato. Cinco de ellas recibieron cadenas perpetuas.

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¿Quiénes son los acusados por el magnicidio de Moïse?

Joseph Félix Badio, un exfuncionario del Gobierno haitiano que trabajó en una unidad anticorrupción, es el acusado de mayor perfil en este nuevo caso judicial de EE. UU. Badio, señalado como el autor intelectual del complot contra Moïse, compareció el lunes 28 de septiembre ante un tribunal de Miami en silla de ruedas.

Badio afirma ser inocente y asegura que se le está utilizando como “chivo expiatorio”. También fue señalado el líder de una banda criminal, Vitel’homme Innocent, quien continúa prófugo en Haití. Innocent cobró notoriedad internacional cuando Washington alegó que ayudó a otra banda a perpetrar el secuestro, en 2021, de 17 misioneros estadounidenses y canadienses. Posteriormente, Washington ofreció una recompensa de 2 millones de dólares por información que condujera a su captura.

En una inusual entrevista concedida a la cadena ‘CNN’ hace dos años, Innocent no negó que sus seguidores hubieran secuestrado personas, pero atribuyó el hecho a la corrupción imperante y expresó su esperanza de defenderse de estas acusaciones ante los tribunales.

La última acusación formal se centra en los presuntos esfuerzos de Innocent para ayudar a un mercenario colombiano y a un senador haitiano —ambos condenados ya a cadena perpetua tras declararse culpables— a eludir su captura después del asesinato de Moïse.

La Fiscalía también imputó a otras cinco personas acusadas de ayudar a canalizar préstamos obtenidos durante la pandemia para financiar la conspiración.

Asimismo, un pastor haitiano-estadounidense, acusado por fiscales de EE. UU. de ayudar a orquestar el asesinato del presidente haitiano Jovenel Moïse en 2021 con el fin de asumir el liderazgo de la nación caribeña, compareció ante la Justicia en Miami el lunes.

Christian Emmanuel Sanon, de 67 años, se declaró inocente de cargos que incluyen conspiración para matar o secuestrar a Moïse y podría enfrentar cadena perpetua de ser hallado culpable.

Sanon ha permanecido detenido desde que las autoridades haitianas lo arrestaron días después del asesinato. La policía halló cajas de municiones, 19 pasaportes y otros objetos durante el registro de su vivienda. Fue trasladado a Estados Unidos a principios de 2023.

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¿Marcará alguna diferencia en el caso?

Analistas políticos haitianos señalaron que estas nuevas acusaciones son una prueba más del colapso del sistema judicial en Haití, donde cinco años de investigación sobre el asesinato de Moïse no han logrado llevar a juicio a nadie.

Otros, sin embargo, confían en que el caso estadounidense pueda conducir a una rendición de cuentas largamente esperada. «A menudo se produce un efecto dominó (…) Una persona habla, otra es detenida, surge un nuevo nombre. Aquellos a quienes creíamos intocables podrían no serlo en realidad»,  comentó la analista política Chantal Elie en X. 

No obstante, Wolf Pamphile, director de la organización Haiti Policy House–con sede en Washington–, afirmó que esta acusación no aumentaría necesariamente la presión de Estados Unidos sobre líderes de bandas como Innocent en Haití, donde este se enfrenta a graves cargos.

«Saben dónde vive; simplemente no pueden llegar hasta él», señaló.

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Con Reuters y AP

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