
El Comité Central del Partido Comunista aprobó en primera votación un conjunto de medidas orientadas a la descentralización y desregulación del aparato productivo, un paquete que ahora será evaluado por la Asamblea Nacional. Las reformas otorgan mayor autonomía a empresas estatales y municipios con el objetivo de dinamizar la agricultura, el comercio exterior y el sector inmobiliario. También contemplan la apertura del turismo a nuevos actores y facilidades para la inversión extranjera, lo que representa un cambio de paradigma en una economía históricamente altamente estatizada.
