Científicos obtienen un 16% de alginato para uso médico e industrial
Científicos de la Unidad de Innovación en Bioplásticos y Biomateriales del Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC) lograron extraer con éxito alginato a partir del sargazo acumulado en las costas de la República Dominicana. El producto constituye materia prima de alto valor para diversas industrias.
La investigación aplicada alcanzó un rendimiento del 16 % en la obtención de este valioso biopolímero, un insumo de alta demanda internacional por sus propiedades gelificantes, espesantes y estabilizantes.
El avance científico promete transformar una crisis ambiental recurrente en una oportunidad económica para las industrias alimentaria, cosmética, agrícola y farmacéutica.
El proyecto nació como la tesis de grado de Cristal Richiez, estudiante de la Licenciatura en Biotecnología, y se consolidó gracias a una red de cooperación científica internacional. En los ensayos de laboratorio participaron el Laboratorio de Reactores y Biorreactores, The University of the West Indies (UWI) de Jamaica, la Universitat Politècnica de València (UPV) de España, el Laboratorio BIODESS de la Universidad de Costa Rica y el Laboratorio Nacional de Nanotecnología (LANOTEC-CeNAT-CONARE).

Actuando en colaboración los laboratorios evaluaron los procesos de purificación del sargazo, confirmando que el porcentaje de material recuperado compite directamente con los estándares de la literatura científica global.
Un giro científico hacia la bioeconomía circular
La proliferación masiva de esta macroalga representa uno de los desafíos ambientales y turísticos más severos para el ecosistema del Caribe. Sin embargo, este enfoque tecnológico propone dejar de ver el fenómeno únicamente como un residuo costero. El doctor Luis Enrique Rodríguez de Francisco, decano del Área de Ciencias Básicas y Ambientales, enfatizó que la innovación permite generar nuevas cadenas de valor agregado basadas en la sostenibilidad.
«Esta investigación demuestra que el sargazo puede convertirse en una fuente de materias primas de valor agregado cuando se aborda desde la ciencia y la innovación», afirmó el académico.
Para validar la pureza del compuesto orgánico recuperado, los laboratorios asociados emplearon técnicas avanzadas de análisis químico, cromatográfico y espectroscópico. Estas pruebas moleculares confirmaron la estabilidad del biopolímero y aportaron datos clave para perfeccionar los métodos de refinamiento.
Alianzas globales para el desarrollo sostenible
El éxito de la iniciativa resalta el impacto de la educación superior local en la solución de problemáticas nacionales de interés público. El profesor Yaset Rodríguez Rodríguez, coordinador del centro de investigación en biomateriales, destacó que la colaboración científica transfronteriza acelera la creación de conocimiento aplicable a la economía real.
El programa académico de biotecnología, único en el país desde su apertura en 2015, ha graduado a más de 100 profesionales capacitados en esta disciplina.
Los próximos pasos de la institución académica se enfocarán en profundizar la caracterización del alginato obtenido. Para ese objetivo, el equipo técnico evaluará estrictos controles de calidad para adaptar el insumo a aplicaciones médicas avanzadas y al desarrollo de bioplásticos especializados. Con esto, se busca transferir el conocimiento del laboratorio al sector industrial para mitigar de forma productiva el impacto del sargazo en el litoral dominicano.
