
Encuesta en EEUU refleja amplio respaldo a la anexión mientras miles marchan por la independencia en la isla
La discusión sobre el futuro político de Puerto Rico volvió a cobrar fuerza este sábado con dos acontecimientos que reflejan las distintas visiones sobre el estatus de la isla. Mientras una encuesta reveló que el 71 % de los puertorriqueños residentes en Estados Unidos apoya la estadidad, miles de personas marcharon por las calles del Viejo San Juan para exigir la independencia del territorio caribeño.
Los resultados del estudio fueron difundidos por El Diario Nueva York y elaborados conjuntamente por el Puerto Rico Statehood Council (PRSC) y la firma McLaughlin & Associates. La investigación indica que siete de cada diez puertorriqueños que viven en territorio continental estadounidense respaldan que la isla se convierta en el estado número 51 de la Unión.
Según la encuesta, el 21 % de los consultados manifestó su oposición a la estadidad, mientras que un 8 % afirmó no tener una posición definida o desconocer el tema. El sondeo también amplió la muestra al conjunto de la población hispana residente en Estados Unidos, donde el apoyo a la incorporación de Puerto Rico como estado alcanzó el 68 %.
Los datos muestran además que la estadidad continúa siendo la alternativa con mayor respaldo entre la diáspora puertorriqueña, por encima de otras opciones de estatus político como la independencia o la permanencia del Estado Libre Asociado (ELA).
Miles reclaman la independencia en San Juan
Mientras se conocían esos resultados, miles de manifestantes participaron en la Marcha por la Independencia de Puerto Rico, que recorrió varias calles del Viejo San Juan hasta concluir frente al tribunal federal de Estados Unidos.
La movilización coincidió con el natalicio del líder nacionalista Rafael Cancel Miranda, integrante del comando encabezado por Lolita Lebrón que atacó el Congreso estadounidense en 1954.
Durante la actividad, que recoge Prensa Latina, se escucharon canciones de Bad Bunny y Residente, utilizadas por los organizadores como parte de los mensajes de resistencia frente a la presencia estadounidense en la isla.
Los participantes portaron la bandera de Puerto Rico, así como enseñas de Cuba, Venezuela, Palestina, Haití y República Dominicana. También desplegaron una gigantesca bandera del Grito de Lares, símbolo del levantamiento independentista de 1868 contra el dominio colonial español.
Dalmau critica el modelo colonial
Durante el acto, el secretario general del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), Juan Dalmau Ramírez, afirmó que el Gobierno de Estados Unidos busca imponer una doctrina imperialista y sostuvo que la independencia representa el camino para alcanzar la plena soberanía nacional.
El dirigente, quien obtuvo el segundo lugar en las pasadas elecciones impulsado por la Alianza de País junto al Movimiento Victoria Ciudadana, también cuestionó el papel de la gobernadora Jenniffer González, al considerar que representa la continuidad del modelo colonial.
Organizaciones denuncian crisis del sistema político
En la declaración política leída durante la marcha, una veintena de organizaciones sostuvo que, tras 128 años de dominio estadounidense, 74 años de vigencia del Estado Libre Asociado y 10 años de la aplicación de la ley Promesa y de la junta de control fiscal, se ha profundizado la crisis del sistema colonial y del modelo económico de la isla.
El documento plantea que la independencia permitiría fortalecer la democracia y garantizar mayores derechos para distintos sectores sociales, además de cuestionar el esquema económico vigente.
La jornada dejó en evidencia que el debate sobre el estatus político de Puerto Rico continúa dividiendo opiniones dentro y fuera de la isla. Mientras la diáspora muestra un amplio respaldo a la estadidad, sectores independentistas mantienen una activa movilización para impulsar la soberanía como alternativa al actual vínculo con Estados Unidos.
