
Lilian Bobea alerta que inflación y redadas migratorias movilizarán el voto hispano.
Lilian Bobea, socióloga dominicana y profesora de Justicia Criminal en la Universidad Estatal de Fitchburg, consideró que el endurecimiento de la política migratoria del presidente Donald Trump, sumado al descontento económico y a las divisiones dentro del Partido Republicano, podría traducirse en un mayor respaldo al Partido Demócrata durante las elecciones legislativas de noviembre en Estados Unidos.
Durante una entrevista en el programa Propuesta de la Noche, transmitido por Teleimpacto, la académica sostuvo que existe una expectativa creciente de que los demócratas recuperen el control de la Cámara de Representantes e incluso logren una mayoría en el Senado, impulsados por un escenario político distinto al de procesos electorales anteriores.
Cambios internos en el Partido Demócrata
Según Bobea, el principal partido de oposición atraviesa una transformación marcada por diferencias ideológicas y generacionales. Explicó que sectores progresistas, identificados como «demócratas socialistas», cuestionan el liderazgo tradicional representado por figuras como Chuck Schumer y Hakeem Jeffries, al tiempo que reclaman una agenda más enfocada en la rendición de cuentas y en reformas de mayor alcance.
La socióloga señaló que el avance de nuevos dirigentes y el retroceso de representantes históricos reflejan ese cambio interno. En ese contexto, citó el caso del congresista de origen dominicano Adriano Espaillat, cuya derrota en las primarias demócratas interpretó como parte del enfrentamiento entre el liderazgo tradicional y una corriente más cercana a las demandas actuales de comunidades afroamericanas, latinas y otros sectores de Nueva York.
Divisiones republicanas y reglas electorales
Al analizar el panorama republicano, Lilian Bobea afirmó que el partido enfrenta diferencias entre el sector alineado con Donald Trump y la vieja dirigencia conservadora. A su juicio, la inflación, el deterioro económico, los efectos de la guerra y la disminución de la popularidad presidencial han incrementado la preocupación entre candidatos republicanos de cara a las elecciones.
La académica también vinculó la iniciativa SAVE Act, que plantea exigir pruebas de ciudadanía y restringir el voto por correo, con los esfuerzos para limitar la participación electoral. Asimismo, señaló que la práctica del gerrymandering, mediante la redefinición de distritos electorales, podría reducir la influencia política de comunidades afroamericanas y latinas, aunque estimó que el malestar económico podría disminuir el impacto de esa estrategia.
Críticas a la política migratoria
Uno de los aspectos centrales de su análisis estuvo dedicado a la política migratoria. Bobea calificó al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) como una institución con amplios poderes operativos y afirmó que dispone de recursos significativamente superiores a los administrados en años anteriores.
Durante la entrevista indicó que el Congreso aprobó aproximadamente 70,000 millones de dólares para ICE hasta 2028 y que también se solicitaron 118,000 millones de dólares para el Departamento de Seguridad Nacional.
La especialista aseguró que las redadas migratorias han generado temor entre inmigrantes, residentes legales e incluso ciudadanos naturalizados. Añadió que muchas familias han modificado sus rutinas diarias, limitando desplazamientos y evitando lugares donde suelen realizarse operativos de inmigración.
Impacto electoral entre los votantes latinos
Para Lilian Bobea, el endurecimiento de la política migratoria podría convertirse en un factor de movilización electoral entre los votantes hispanos. Sostuvo que las imágenes de operativos y las denuncias sobre muertes de inmigrantes bajo custodia de ICE han incrementado la preocupación dentro de las comunidades latinas y podrían influir en el comportamiento electoral de sectores que anteriormente respaldaron a Donald Trump.
La académica concluyó que la combinación del descontento económico, las tensiones internas de los principales partidos y el impacto social de la política migratoria perfila un escenario de alta competencia para las elecciones legislativas de noviembre, en las que la participación ciudadana podría resultar decisiva para definir el control del Congreso de Estados Unidos.
