Lula asegura que no protegerá a su hijo si cometió delitos


El presidente brasileño dice confiar en la inocencia de Fabio, investigado por presunto tráfico de influencias y corrupción.

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, aseguró que no utilizará el poder de la Presidencia para proteger a su hijo Fabio, conocido como “Lulinha”, si las investigaciones determinan que incurrió en algún delito relacionado con una presunta trama de corrupción y tráfico de influencias.

Durante una entrevista concedida el jueves a la cadena Globo, Lula sostuvo que su hijo tendrá que responder ante la justicia en caso de que existan pruebas de una conducta delictiva.

“No soy de la Fiscalía, no soy policía, no soy juez. Si Fabio cometió algún delito, tendrá que pagar por ello como cualquier otro ciudadano brasileño”, afirmó el mandatario, quien además se presenta como candidato a la reelección en las elecciones de octubre.

Lula, sin embargo, manifestó su convencimiento de que su hijo será declarado inocente. “Esperaremos a ver qué sucede; la Presidencia de la República no hará lo más mínimo por proteger a mi hijo”, sostuvo.

Investigación de la Policía Federal

La Policía Federal brasileña mantiene abierta una investigación sobre una presunta red de tráfico de influencias y corrupción que tiene entre sus principales figuras a la empresaria Roberta Luchsinger.

Luchsinger es sospechosa de malversación de fondos del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) y de irregularidades relacionadas con contratos para el Ministerio de Salud. La investigación también alcanza a “Lulinha” y al empresario Antonio Carlos Camilo Antunes.

Durante las pesquisas fueron identificados presuntos pagos realizados por Luchsinger al exjefe de gabinete de Lula, Marco Aurélio Ribeiro Santana, conocido como “Marcola”.

Según la investigación, a cambio de esos pagos, la empresaria habría remitido propuestas comerciales directamente al Palacio de Planalto con el objetivo de acelerar trámites ante distintos ministerios. “Lulinha” aparece señalado como presunto enlace político dentro de esa estructura.

Los investigadores deberán establecer si el hijo del presidente brasileño utilizó su influencia para facilitar reuniones relacionadas con un contrato de cannabis medicinal para el Ministerio de Salud, después de un viaje que realizó a Portugal junto a Camilo Antunes en noviembre de 2024.

Lula también reconoció que su antiguo jefe de gabinete incurrió en un grave error al permitir que Luchsinger asumiera algunos de sus gastos personales, entre ellos facturas y cuotas de préstamos.

El mandatario cuestionó, no obstante, que hasta el momento se haya establecido que esos recursos procedieran de fondos públicos, al considerar que ese elemento sería determinante para configurar un delito.

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