
Rosalia Flower filtró una fotografía confidencial y puso en riesgo una pesquisa sobre tráfico de drogas.
NUEVA YORK.– La exagente de la Policía Estatal de Nueva York (NYSP) Rosalia Flower, de 35 años y residente en Lancaster, se declaró culpable de un delito relacionado con la manipulación de pruebas y renunció al cuerpo policial tras filtrar información confidencial que comprometió parcialmente una investigación multiagencia contra el narcotráfico en el oeste de Nueva York.
La condena y renuncia fueron anunciadas por la fiscal general de Nueva York, Letitia James, quien explicó que Flower tenía asignada la vigilancia de escuchas telefónicas dentro de una investigación dirigida por el Grupo de Trabajo contra el Crimen Organizado (OCTF) de la Oficina del Fiscal General.
La pesquisa culminó el 20 de agosto de 2026 con la acusación de 17 personas por 117 delitos, relacionados con el tráfico de cocaína, heroína y fentanilo en los condados de Erie, Monroe, Niagara y Onondaga, además de Puerto Rico.
Una fotografía puso en riesgo la pesquisa
Durante sus labores de vigilancia, Flower utilizó su teléfono celular personal para fotografiar información confidencial de la investigación. Posteriormente, envió al menos una de esas imágenes mediante mensaje de texto a una amiga ajena a la operación.
La fotografía terminó en manos de personas que eran objetivos de la investigación. La información les permitió conocer que estaban siendo vigiladas y provocó la suspensión parcial de la investigación.
Los detectives de la Fiscalía General detectaron el problema después de interceptar, el 10 de julio de 2025, un mensaje enviado desde el teléfono de uno de los objetivos. El mensaje contenía una fotografía con información confidencial que, según la investigación, había sido tomada por alguien involucrado en la operación.
La Fiscalía General y la Policía Estatal iniciaron entonces una investigación independiente para determinar el origen de la imagen.
Los investigadores establecieron que Flower había tomado la fotografía el 2 de julio de 2025 utilizando su teléfono personal y posteriormente la había enviado a una persona que no participaba en la investigación antidrogas.
Admitió la filtración y dejó la Policía Estatal
En julio de 2025, Flower fue interrogada por la Policía Estatal sobre la fotografía y el mensaje. Inicialmente negó haber tomado la imagen e intentó responsabilizar a otras personas relacionadas con las labores de vigilancia.
Durante un segundo interrogatorio, realizado en septiembre de 2025, admitió que había tomado la fotografía filtrada. También reconoció haber realizado otras fotografías durante sus labores de vigilancia y haberlas eliminado después de su primer interrogatorio.
El 20 de julio de 2026, Flower fue arrestada y acusada inicialmente de manipulación de pruebas físicas, un delito grave de clase E. Ese mismo día compareció ante el juez del Tribunal Supremo del Estado, Paul Wojtaszek, en Buffalo, donde se declaró culpable de intento de manipulación de pruebas físicas, un delito menor de clase A.
Como condición del acuerdo de culpabilidad, Flower presentó su carta de renuncia, con efecto inmediato, al superintendente de la Policía Estatal de Nueva York, Steven G. James. Además, quedó impedida de ejercer como agente de policía o miembro de las fuerzas del orden del estado.
La fiscal general Letitia James afirmó que la filtración puso en peligro a agentes policiales y a familias de Nueva York, aunque destacó que los investigadores continuaron trabajando y lograron presentar cargos contra las 17 personas vinculadas al narcotráfico.
La investigación contó con la participación de la Fiscalía General, la Policía Estatal de Nueva York y otras agencias policiales federales, estatales y locales.
James agradeció específicamente el trabajo de la Unidad Especial de Investigación y la Unidad de Delitos Informáticos de la Policía Estatal, así como de los investigadores y fiscales de la Oficina del Fiscal General que participaron en el caso.
El superintendente Steven G. James sostuvo que la Policía Estatal no tolera conductas ilícitas de sus integrantes y afirmó que las acciones de Flower no representan los valores del organismo ni el trabajo de sus miembros.
La imagen que acompaña esta información fue creada con inteligencia artificial
