
Etiopía vuelve a vivir una escalada de violencia entre el Ejército regular y fuerzas rebeldes del Tigray cuatro años después del acuerdo que puso fin a una guerra civil. La nueva ofensiva llega después de que los rebeldes acusaran al Gobierno de incumplir los compromisos alcanzados entonces. ¿Quiénes son los actores del conflicto, cuáles son sus causas y por qué preocupa que la violencia pueda extenderse por el Cuerno de África?
¿Es este el fin de la paz en Etiopía? Después de meses de tensión, el Ejército regular y el llamado Frente de Liberación Popular de Tigray (TPLF) volvieron a enfrentarse, dejando prácticamente roto el acuerdo de paz al que ambos llegaron en 2022 y que puso fin a una guerra civil que se extendió durante dos años y dejó unos 600 mil muertos, según la Unión Africana.
Esta vez, tras una ofensiva de los rebeldes que ahora hacen parte de una alianza con otros seis grupos armados, algunos de los cuales eran enemigos y que hoy tienen un objetivo en común: derrocar al Gobierno liderado por el primer ministro Abiy Ahmed, al que señalan, en términos generales, de provocar inestabilidad en el país y de incumplir con lo pactado hace cuatro años.
El nuevo estallido genera temores de provocar un conflicto mucho más amplio mientras varios de sus vecinos enfrentan a problemas de todo tipo. En Sudán, una guerra que se acerca a su cuarto aniversario y que ha provocado la peor crisis humanitaria del mundo; Yibuti, que enfrenta ahora la masiva llegada de desplazados que huyen del conflicto en Yemen; y Somalia, que lucha contra la insurgencia de grupos terroristas.
¿Por qué falló el acuerdo y cuáles son los antecedentes de esta guerra? Lo analizamos en esta edición de África 7 Días con Beatriz Escobar, doctora En Ciencias Políticas y Profesora del Programa Universitario de Estudios sobre Asia y África de la Universidad Nacional Autónoma de México.
