
La Roja enfrentará a Argentina tras consolidar un sólido recorrido hacia la final.
España disputará este domingo la final del Mundial de Estados Unidos, México y Canadá frente a Argentina en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, tras completar una campaña en la que convirtió su fortaleza defensiva y su capacidad para resolver partidos de alta exigencia en las principales credenciales para luchar por su segundo título mundial.
Después de un comienzo con dudas, el conjunto dirigido por Luis de la Fuente fue elevando su nivel competitivo hasta consolidarse como uno de los equipos más sólidos del campeonato. El empate sin goles frente a Cabo Verde generó interrogantes, pero la respuesta llegó con una convincente victoria 4-0 sobre Arabia Saudí y un ajustado triunfo 1-0 ante Uruguay, resultado que aseguró el primer lugar del grupo.
La fase eliminatoria confirmó el crecimiento de España
La Roja mostró su mejor versión en los cruces directos. Primero superó con autoridad a Austria por 3-0 y posteriormente eliminó a Portugal gracias a un gol de Mikel Merino en los minutos finales, evitando que el encuentro se extendiera a la prórroga.
El centrocampista volvió a convertirse en figura en los cuartos de final al marcar nuevamente en el tramo decisivo para derrotar a Bélgica, selección que logró romper una impresionante racha de imbatibilidad del portero Unai Simón, quien acumuló 650 minutos sin recibir goles en la competición.
Francia no pudo frenar el impulso español
La prueba más exigente llegó en semifinales frente a Francia, un rival que había mostrado un rendimiento convincente durante el torneo. Sin embargo, España firmó uno de sus mejores encuentros, controló el desarrollo del juego y selló una victoria por 2-0 que le aseguró el boleto a la gran final.
El triunfo confirmó la evolución de un equipo que ha mantenido prácticamente intacto su bloque titular durante toda la competición, apostando por la continuidad y el equilibrio entre todas sus líneas.
Un bloque equilibrado sostiene la ilusión del título
La defensa formada por Pau Cubarsí y Aymeric Laporte ha sido uno de los pilares del éxito español, mientras que Rodri Hernández se ha consolidado como el referente del mediocampo con actuaciones determinantes en las rondas eliminatorias, primero acompañado por Pedri González y posteriormente por Fabián Ruiz.
En ataque, Mikel Oyarzabal lidera la tabla goleadora del equipo con cinco anotaciones, mientras Mikel Merino y Pedro Porro también han aportado goles decisivos que han impulsado el recorrido de la selección hacia la final.
Con ese equilibrio entre seguridad defensiva, control del mediocampo y eficacia ofensiva, España buscará este domingo frente a Argentina conquistar la segunda estrella de su historia, quince años después de levantar por primera vez la Copa del Mundo en Sudáfrica 2010. Con datos de Europa Press.
