Fellito Suberví llama a cuidar el recurso y reportar fugas
SANTO DOMINGO. La reducción de las lluvias ya está pasando factura al abastecimiento de agua en el Gran Santo Domingo. El director de la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (CAASD), Fellito Suberví, advirtió que la sequía disminuye el agua disponible en las fuentes que alimentan los acueductos y obliga a prestar mayor atención a un recurso esencial para la vida cotidiana.

El funcionario explicó que cuando las precipitaciones se ausentan durante largos períodos, baja la cantidad de agua que puede captarse para ser tratada y distribuida a la población. Por esa razón, insistió en que la ocurrencia de un aguacero aislado no significa que la situación haya vuelto a la normalidad.
“Hay que observar cómo están esas fuentes y cómo evoluciona su disponibilidad”, señaló Suberví, tras indicar que varios de los sistemas que abastecen al Gran Santo Domingo operan actualmente por debajo del 50 % de su capacidad.
El director de la CAASD sostuvo que corresponde a la institución enfrentar los desafíos del sistema, trabajar en soluciones y mantener informada a la ciudadanía sobre lo que ocurre con el servicio.
“La gente necesita saber por qué no le llega el agua, qué se está haciendo y qué respuesta puede esperar. Esa es nuestra responsabilidad. Pedir colaboración no nos quita la obligación de cumplirla”, expresó.
Suberví recordó que el agua que llega a los hogares atraviesa un proceso complejo que incluye captación, potabilización y distribución, para lo cual se requiere personal especializado, sistemas de bombeo, energía eléctrica, tuberías y productos de tratamiento.
Sin embargo, advirtió que aumentar la producción no basta si parte del recurso se pierde por fugas, averías o desperdicio. “Parte de ese esfuerzo no llega a convertirse en un mejor servicio”, afirmó.
Ante ese escenario, llamó a los ciudadanos a utilizar el agua de manera responsable, incluso cuando el suministro sea regular. Recomendó reparar fugas dentro de las viviendas, cerrar correctamente las llaves y evitar el desbordamiento de cisternas.
Además, exhortó a reportar las averías detectadas en calles y comunidades a través del centro de llamadas y las redes sociales de la institución.
“No podemos manejar el agua como si siempre fuéramos a disponer de la misma cantidad. Nos toca prepararnos, mejorar el servicio y acostumbrarnos a cuidarla también cuando está llegando. Ese es el mejor momento para reconocer su valor”, concluyó.
