
67 millones de jóvenes estaban desempleados en 2025, según la organización
El desempleo juvenil mundial aumentó al 12,4 % en 2025, equivalente a unos 67 millones de jóvenes de entre 15 y 24 años, mientras más de 257 millones permanecían fuera del empleo, la educación o la formación, según el nuevo informe Tendencias Mundiales del Empleo Juvenil 2026: De vuelta al futuro, presentado este 11 de agosto por la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
El organismo advierte que el deterioro de las oportunidades laborales para los jóvenes está relacionado con el estancamiento del crecimiento económico, la limitada creación de puestos de trabajo, las tensiones geopolíticas y la rápida transformación tecnológica.
La proporción mundial de jóvenes que no trabajan, estudian ni reciben formación, conocidos como NEET, aumentó ligeramente hasta el 20 %, una situación que afecta especialmente las posibilidades de millones de personas de iniciar una trayectoria laboral estable.
El problema también alcanza a las economías ricas
Entre 2023 y 2025, el desempleo juvenil aumentó en ocho de las 11 subregiones del mundo. Uno de los incrementos más pronunciados se registró en América del Norte, donde pasó del 8,3 % en 2023 al 9,8 % en 2025.
En Europa del Norte, del Sur y Occidental, la tasa permaneció en torno al 15 % en 2025. Además, 20 de los 29 países de esa subregión reportaron menores oportunidades laborales para los jóvenes.
El informe señala que están desapareciendo empleos de cualificación intermedia que tradicionalmente funcionaban como puerta de entrada al mercado laboral, entre ellos puestos administrativos y de oficina, servicios y ventas, manufactura y algunas ocupaciones técnicas.
El director general de la OIT, Gilbert F. Houngbo, advirtió que una generación sin acceso a empleos decentes enfrenta mayores dificultades para construir su futuro y que los países también pierden talento, productividad y cohesión social.
Informalidad y falta de empleos decentes
En las economías en desarrollo, el desafío está marcado por la dificultad para crear suficientes empleos formales y de calidad para una población joven creciente.
Casi nueve de cada 10 jóvenes de entre 15 y 29 años en países de ingresos bajos y medios-bajos trabajan en la economía informal, lo que limita su acceso a ingresos estables y protección social.
El África subsahariana enfrenta una fuerte presión demográfica combinada con escasez de empleos decentes, situación que contribuye al aumento de jóvenes que no estudian ni trabajan.
Los Estados Árabes y el norte de África mantienen las tasas de desempleo juvenil más elevadas. En 2025 alcanzaron 26,2 % y 22,6 %, respectivamente, mientras que en ambas subregiones al menos uno de cada tres jóvenes no estudiaba ni trabajaba.
La inteligencia artificial cambia el mercado laboral
El avance de la inteligencia artificial (IA) también está modificando las perspectivas laborales. La OIT estima que 6,1 % de los empleos ocupados por jóvenes de 15 a 29 años corresponden a ocupaciones altamente expuestas a cambios relacionados con esta tecnología.
Muchas de esas ocupaciones coinciden con puestos de cualificación media que han disminuido desde 2023, particularmente los administrativos y de oficina. Al mismo tiempo, crece la demanda de determinadas ocupaciones técnicas vinculadas con la ciencia, la salud y la ingeniería.
Sukti Dasgupta, directora del Departamento de Empleo, Competencias y Empresas Sostenibles de la OIT, señaló que el impacto directo de la IA sobre el empleo todavía no está claro, pero llamó a reforzar la capacitación, el aprendizaje permanente y la protección social.
El informe plantea así un reto doble: generar suficientes puestos de trabajo decente y preparar a los jóvenes para un mercado laboral que cambia con rapidez. Para la OIT, ampliar las oportunidades de formación y facilitar la transición hacia empleos de calidad será determinante para evitar que una nueva generación quede al margen del mercado laboral.
