¿Quiénes son y por qué protestan las «cucarachas», el movimiento que desafía a Narendra Modi en India?


Un día después de que la Policía de India reprimiera con gases lacrimógenos y palizas a las miles de personas que se movilizaban hacia el Parlamento, los partidarios del movimiento de las «cucarachas» se niegan a abandonar su protesta, que exige, principalmente, una serie de reformas en el ámbito educativo.

«Vamos a continuar con nuestra protesta», afirmó este martes 21 de julio Abhijeet Dipke, fundador del satírico «Partido Janta de las Cucarachas» (CJP, por sus siglas en inglés), redoblando un inusual desafío público al gobierno de Narendra Modi de este grupo, liderado por jóvenes estudiantes, pero que ahora ha atraído a profesionales y familias.

Bajo una fuerte presencia policial, cientos de manifestantes mantuvieron su acampada en Jantar Mantar, un área designada para la movilización, asegurando que no se irán hasta que el ministro de Educación, Dharmendra Pradhan, presente su renuncia por lo que consideran deficiencias en el sistema de exámenes de acceso universitario en el país.

No obstante, los líderes de la protesta aclararon que no piensan convocar una nueva marcha hacia el Parlamento, por temor a que sus partidarios vuelvan a ser golpeados por la policía.

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¿Cómo nace el movimiento y por qué utilizan una cucaracha como símbolo?

El origen del movimiento se remonta a apenas dos meses atrás, como una respuesta satírica en línea a las declaraciones pronunciadas por el presidente del Tribunal Supremo, Surya Kant, quien, en una audiencia el 15 de mayo pasado, describió como «parásitos» a quienes atacan a las instituciones y comparó con «cucarachas» a algunos jóvenes desempleados y activistas.

«Hay jóvenes como cucarachas que no consiguen empleo ni tienen cabida en la profesión», aseguró entonces Kant, señalando que algunos recurren al activismo en redes sociales, al periodismo o a campañas de interés público y «empiezan a atacar a todo el mundo».

Una ilustración generada por IA muestra el logotipo paródico del "Partido Janta de las Cucarachas".
Una ilustración generada por IA muestra el logotipo paródico del «Partido Janta de las Cucarachas». © Imagen generada por IA / Partido Janta de las Cucarachas

Aunque el magistrado intentó aclarar que sus dichos estaban destinados solo a personas que obtenían títulos fraudulentos, sus despectivas palabras provocaron una fuerte reacción entre los jóvenes indios, descontentos por el desempleo, el aumento del costo de vida y por las recientes filtraciones de exámenes gubernamentales de acceso a la universidad y a carreras de medicina.

De esa controversia surgió la idea de crear un falso partido político, el «Partido Janta de las Cucarachas», que adoptó a ese insecto –conocido por su capacidad de sobrevivir en condiciones extremas– como un símbolo irónico de resistencia. Apelando a memes, eslóganes de campaña falsos y comentarios satíricos contra el Gobierno de Modi, sus seguidores se fueron multiplicando hasta alcanzar en la actualidad más de 24 millones en su cuenta de Instagram.

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Su atractivo inicial radicó en su autoparodia. Entre sus criterios de admisión, incluye estar desempleado, ser perezoso, estar conectado todo el tiempo a internet y tener capacidad profesional para quejarse. En su manifiesto político, utiliza la ironía para criticar temas controversiales de la política india, como las denuncias de manipulación electoral por parte de la oposición, las críticas a la relación entre medios corporativos y el gobierno y los nombramientos de jueces.

¿Cómo se traslada el movimiento de internet a las calles?

No fue hasta inicios de junio que el movimiento pasó de las redes a las calles, reuniendo a cientos de simpatizantes en su primera movilización en Jantar Mantar, el 6 de junio pasado.

La ira por las filtraciones de los exámenes –que según medios locales, afectaron a dos millones de jóvenes y provocaron que una docena de estudiantes se quitaran la vida– disparó una frustración aún mayor con el sistema educativo en general y la falta de oportunidades.

Mario González Castañeda, especialista en India y el sur de Asia, le explicó a France 24 que «no es la primera vez» que los exámenes universitarios, en particular de medicina, presentan irregularidades, pero que esta vez ha despertado una demanda de «reforma al sistema educativo indio porque no es difícil entrar a las universidades, no solo realizar el examen, sino mantenerse».

«Buena parte de los jóvenes, dependiendo de la carrera a la cual se quieran dedicar, necesitan trasladarse a Nueva Delhi y eso implica gastos para las familias. Entonces, cada vez que van ascendiendo en el sistema educativo, se cierran más las posibilidades económicas para llegar a la universidad», detalló.

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Imagen de portada: © France 24

La chispa que encendió las masivas movilizaciones del lunes, fuertemente reprimidas por la policía, fue que el sábado pasado, el activista Sonam Wangchuk, que estaba en huelga de hambre desde el 28 de junio en apoyo al reclamo de las «cucarachas», fue trasladado por la fuerza a un hospital por la policía.

La marcha que el 20 de julio pretendía llegar al Parlamento indio chocó con la fuerte presencia policial y, rápidamente, se viralizaron videos de oficiales golpeando a manifestantes y arrastrándolos, lo que avivó la indignación pública y despertó simpatía de otros ciudadanos, más allá de los jóvenes.

Según la policía local, cerca de 180 personas resultaron heridas durante la represión en Nueva Delhi, entre ellas 118 miembros de las fuerzas policiales y 60 manifestantes. En cambio, desde el CJP aseguraron que más de 150 manifestantes tuvieron que recibir tratamiento en el hospital.

La policía golpea con bastones a simpatizantes del "Partido Janta de las Cucarachas" durante una movilización en Nueva Delhi, India, el 20 de julio de 2026.
La policía golpea con bastones a simpatizantes del «Partido Janta de las Cucarachas» durante una movilización en Nueva Delhi, India, el 20 de julio de 2026. © Anushree Fadnavis / Reuters

Para González Castañeda, la difusión de las imágenes hizo que el «patrón de represión» del Gobierno de Modi sea «finalmente visible», rompiendo con cierta «autocensura o restricción de información» que sufren los medios indios por temor a «presiones y consecuencias» que podrían sufrir si publican críticas al Ejecutivo.

«Es un patrón grave que se repite desde el 2014 cuando Modi llega por primera vez al poder. En estos 12 años de gobierno, esta censura y esta represión, en este caso en su máxima expresión que es la violencia, se ha ido sistematizando», añadió el profesor e investigador independiente.

¿Cuál puede ser el futuro del CJP?

Tras casi un mes de silencio, el Gobierno pareció dar el lunes un aparente primer paso hacia el diálogo, luego de que el ministro de Salud, JP Nadda, se reuniera con representantes del movimiento, pero ese acercamiento contrastó con la brutal represión.

En concreto, el CJP reclama la liberación de Wangchuk, la dimisión del ministro de Educación Dharmendra Pradhan y una indemnización de 10 millones de rupias (unos 104.000 dólares) para cada una de las familias de los estudiantes que se suicidaron tras las irregularidades en los exámenes.

La primera de esas demandas pareció cristalizarse este martes 21 de julio, luego de que el Tribunal Superior de Delhi autorizara el traslado del activista en huelga de hambre a un hospital privado, a petición de su esposa, quien alegó que había sido detenido ilegalmente.

Por otra parte, el ministro de Asuntos Parlamentarios, Kiren Rijiju, afirmó que Modi informó a los legisladores de su coalición que el gobierno actuó de inmediato tras recibir informes sobre irregularidades en los exámenes, con la detención de 13 sospechosos de estar involucrados en la filtración y la elaboración de una nueva prueba.

India's opposition leader Rahul Gandhi stands with hands tied as he participates in a sit-in protest outside Modi's residence in New Delhi.
El líder de la oposición india, Rahul Gandhi, permanece con las manos atadas mientras participa en una sentada de protesta frente a la residencia de Modi en Nueva Delhi, el 21 de julio de 2026. © Shekhar Yadav, AP

Más allá de estos aparentes acercamientos, González Castañeda consideró poco probable que Modi acceda a las demandas de los jóvenes porque «una característica de su gobierno es no ceder». «Hace seis años tuvieron lugar las protestas de campesinos para pedir la derogación de una ley, Modi se negó a recibirlos y tardaron seis meses en que la norma fuera abolida», recordó.

Por eso, el especialista en India y el sur de Asia indicó que habría que esperar para ver si las protestas «se pueden prolongar en el tiempo, de tal manera que logren que el primer ministro lleve a cabo una reforma del sistema educativo superior» en el país.

Aunque el movimiento ha señalado que no está alineado con ningún partido político oficial, la protesta ha recibido respaldo de la principal formación opositora, el Congreso Nacional Indio. Este martes, su líder Rahul Gandhi, su hermana Priyanya Vadra y varios integrantes de esa facción protagonizaron una sentada frente a la residencia de Modi en apoyo a la movilización juvenil, antes de ser detenidos por la policía.

Con Reuters y AP

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