Estudio de Harvard concluye que las Antillas fueron pobladas por una sola gran migración continental
Un estudio presentado durante el XXXI Congreso Internacional de Arqueología del Caribe (IACA) reveló la evidencia genética más antigua obtenida hasta ahora en las Antillas, confirmando que los primeros habitantes del Caribe insular llegaron mediante una única gran migración desde el continente. La investigación, basada en restos humanos encontrados en Samaná, constituye uno de los avances científicos más relevantes de las últimas décadas para comprender el origen de las poblaciones caribeñas.
La investigación fue presentada por la doctora Kendra A. Sirak, de la Universidad de Harvard, durante el principal foro científico de arqueología de la región, organizado por la Academia de Ciencias de la República Dominicana. El estudio analizó los genomas humanos más antiguos recuperados en el Caribe, aportando nuevas evidencias sobre el poblamiento de las islas y la continuidad genética de las comunidades precerámicas.
Restos hallados en Samaná marcaron un hito científico
Los resultados se sustentan en el análisis de restos óseos recuperados en varios yacimientos arqueológicos de la península de Samaná, entre ellos la Cueva Funeraria de Daniel, el Abrigo Daniel, el Abrigo Dana y Playa Madama.
A partir de esos hallazgos, los investigadores lograron extraer y secuenciar ADN de cuatro individuos pertenecientes al período precerámico, identificando una firma genética única. Estos genomas son hasta mil años más antiguos que cualquier otro mapa genético publicado previamente en las Antillas, lo que convierte el descubrimiento en un referente para la arqueología y la genética mundial.

Una sola migración dio origen al Caribe insular
Los datos expuestos durante el simposio indican que los primeros pobladores no arribaron al Caribe mediante múltiples oleadas migratorias, sino a través de una única gran migración proveniente del continente americano.
El análisis genético muestra una estrecha relación con poblaciones de Centroamérica y del norte de Sudamérica, especialmente de la región istmo-colombiana. Esta evidencia modifica las hipótesis predominantes sobre el origen de los habitantes precerámicos de las Antillas.
El aislamiento moldeó la diversidad genética
El estudio también identificó un fenómeno inesperado. Una vez establecidos en las islas, estos grupos permanecieron relativamente aislados entre sí durante largos períodos.
Según los investigadores, el ADN evidencia diferencias genéticas muy marcadas entre comunidades de Cuba, La Española e incluso entre distintos grupos asentados dentro de la propia península de Samaná, lo que sugiere que existió un intercambio físico y comercial muy limitado entre estas poblaciones.
Los especialistas destacaron que estos hallazgos permiten comprender mejor la evolución de las primeras sociedades caribeñas y ofrecen una nueva perspectiva sobre su desarrollo cultural y biológico.
República Dominicana fortalece su liderazgo arqueológico
La presentación se realizó en el auditorio del centro cultural del Instituto Dominicano de las Telecomunicaciones (INDOTEL), dentro del simposio «Siguiendo las huellas de nuestros antepasados», que reunió a expertos de instituciones como el Instituto Max Planck, la Universidad de Copenhague y la Universidad de Cambridge.
Los participantes coincidieron en que la incorporación de tecnologías genómicas y del análisis de isótopos está transformando la investigación arqueológica del Caribe y consolidando a la República Dominicana como uno de los principales centros científicos de la región.
Congreso reúne a expertos de 23 países
El XXXI Congreso Internacional de Arqueología del Caribe congrega a 237 investigadores procedentes de 23 países y territorios, quienes presentan 97 ponencias distribuidas en 15 simposios especializados sobre bioarqueología, patrimonio cultural, arqueología subacuática, fotogrametría tridimensional y estudios sobre comunidades afrodescendientes.
La agenda académica continuará en Santiago, donde el Centro Cultural León Jimenes acogerá nuevas conferencias, la sesión plenaria de la Asociación Internacional de Arqueología del Caribe (IACA) y la clausura oficial del programa científico.
Como parte del cierre del congreso, los investigadores internacionales realizarán una visita técnica al Monumento Natural Cabo Samaná, donde recorrerán los yacimientos arqueológicos que hicieron posible el estudio de la Universidad de Harvard.
La actividad servirá para conocer de primera mano los sitios que dieron origen a un hallazgo llamado a redefinir la historia del poblamiento del Caribe y a consolidar el papel de la República Dominicana como referente regional en investigación arqueológica.
