
Ministro afirma que la reforma moderniza la justicia y fortalece el sistema penal
Santo Domingo. A pocos días de la entrada en vigor del nuevo Código Penal, prevista para el 3 de agosto, el ministro de Justicia, Antoliano Peralta, salió en defensa de la legislación y aseguró que su aprobación constituye un paso decisivo para la modernización del sistema penal dominicano. El funcionario sostuvo que, pese a las modificaciones puntuales promovidas por el Poder Ejecutivo, el país «ganó» con una normativa que sustituye un código con más de un siglo de vigencia e incorpora nuevas figuras delictivas acordes con la realidad actual.
Durante una entrevista en el programa En La Mañana, por Teleimpacto, producido por Gregory Caimares y conducido por los periodistas Manuel Jiménez y Nelson Encarnación, Peralta rechazó que la pieza legislativa pueda identificarse como el llamado «Código Abinader». Según explicó, se trata de una reforma cuya historia comenzó hace más de dos décadas.
«Decir que este es el Código Abinader es un error histórico«, afirmó el ministro, al recordar que la iniciativa fue introducida originalmente durante la administración del expresidente Leonel Fernández.
Asimismo, explicó que el proyecto fue aprobado años después, pero observado por el entonces presidente Danilo Medina debido al debate sobre las tres causales del aborto. Posteriormente, añadió, el Tribunal Constitucional declaró inconstitucional aquella versión por un vicio en el procedimiento legislativo, sin cuestionar el contenido de la norma.
Peralta recordó que, cuando ocupaba el cargo de consultor jurídico del Poder Ejecutivo, el Gobierno evaluó dos alternativas: observar nuevamente la ley o promulgarla y aprovechar el período de vacatio legis para revisar los aspectos susceptibles de corrección.
Finalmente, indicó que se optó por esta última opción porque el nuevo Código Penal incorpora decenas de delitos que no aparecen en la legislación vigente, heredada del siglo XIX.
«Entendimos que la parte que no tenía conflicto del Código era tan importante porque agrega una cantidad de tipos penales modernos y define mejor numerosos delitos«, expresó.
Como parte de ese proceso, el funcionario explicó que fue integrada una comisión de juristas para examinar el texto artículo por artículo. Posteriormente, las recomendaciones fueron enriquecidas con observaciones del Ministerio Público y representantes de plataformas digitales, quienes participaron en reuniones convocadas por instrucciones del presidente Luis Abinader.
Frente a los cuestionamientos sobre una supuesta improvisación del Gobierno, Peralta negó que existiera falta de planificación. Aunque reconoció que la revisión técnica pudo extenderse más de lo previsto, aseguró que el análisis comenzó incluso antes de la aprobación definitiva del proyecto.
«No hubo falta de previsión; quizá hubo un poco de lentitud«, admitió.
El ministro precisó que las modificaciones propuestas no cambian la estructura esencial del Código Penal. En su mayoría, explicó, responden a errores materiales, ajustes de redacción y armonización de las escalas de penas.
Otro de los temas abordados durante la entrevista fue la regulación de la difamación contra funcionarios públicos. Sobre este punto, Peralta sostuvo que existe una interpretación errónea de una sentencia del Tribunal Constitucional.
Aclaró que la alta corte únicamente despenalizó las expresiones relacionadas con críticas dirigidas a funcionarios por el ejercicio de sus funciones públicas, pero no eliminó la responsabilidad cuando se afecta la dignidad personal o familiar.
«No es cierto que el Tribunal Constitucional haya despenalizado de manera absoluta la difamación contra los funcionarios«, puntualizó.
En ese sentido, indicó que el nuevo Código incorpora expresamente ese criterio jurisprudencial para garantizar el equilibrio entre la libertad de expresión y la protección de los derechos fundamentales.
Peralta también informó que el Poder Ejecutivo decidió modificar el artículo relativo a las ofensas gestuales para limitar su aplicación exclusivamente al ámbito judicial, cuando esos actos ocurran durante procesos ante jueces, fiscales u otros funcionarios de la administración de justicia.
Consultado sobre las críticas que ha generado una reforma debatida durante más de veinte años, el ministro insistió en que la nueva legislación marcará un antes y un después para el sistema judicial dominicano.
«El Código es un avance y cuando el tiempo pase la gente se va a dar cuenta de que con este Código ganamos«, afirmó.
Finalmente, sostuvo que ninguna legislación está exenta de futuras modificaciones y defendió la decisión del Gobierno de permitir que el Código entre en vigencia mientras continúan los ajustes necesarios.
«Las leyes son para eso; si después surge alguna disposición que deba mejorarse, también podrá reformarse«, concluyó.
