Escuchar artículo
El pasado jueves 11 de junio del presente año 2026, el Gobierno de la nación dominicana dio a conocer a través del ministro de Hacienda una serie de medidas fiscales con el propósito de enfrentar la crisis originada por el conflicto bélico entre EE.UU, Israel contra Irán, focalizado por el cierre del estrecho de Ormuz.
Espacio marítimo por donde transita el 30% del petróleo y el gas que consumen muchos países del mundo y con el propósito de recaudar entre RD$40 y 50 mil millones adicionales a los que se estimaron originalmente en el Presupuesto General del Estado, correspondiente al presente año 2026.
Si dichas medidas fiscales se analizan detenidamente, se puede advertir que las mismas favorecen a los grupos de personas más vulnerables o de a pie y, se hace justicia cuando el señalado paquete de ajuste fiscal se dirige directamente a recabar dinero de los más privilegiados, beneficiarios indirectos de subsidios sociales que originalmente debieron beneficiar únicamente a los más necesitados.
Como los sectores financieros más pudientes del país se han beneficiado por varios años de subsidios que no debieron llegar a ellos, es de justicia que ahora reembolsen parte de los mismos.

Sectores impactados
Entre los sectores que impactarán favorablemente las medidas fiscales, que hoy el Gobierno presenta al Congreso Nacional, se encuentran: las empresas que invierten, exportadores, compra de vivienda, sectores que se formalicen y se aseguren.
Así también, las industrias farmacéuticas, microempresas (78% de las empresas), pequeñas empresas, sector agropecuario, todos los contribuyentes, contribuyentes con deudas pendientes, pequeños contribuyentes; los que impulsan la formalización, familias y herederos, personas físicas que venden inmuebles, asalariados de clase media, servicios públicos esenciales y vialidad.
Mientras que dentro del grupo de medidas que impactarán a los que más se benefician y los que más capacidad de contribución tienen, se encuentran los usuarios del sistema financiero (transversal) igual a 1,000 grandes empresas (0.8% del total), 5,900 contribuyentes (0.26% del total), consumidores de vapeo, sector de juegos de azar, viajeros internacionales, importadores informales, contribuyentes difíciles de gravar) y sectores con alta evasión.
El impuesto a los cheques y transferencias electrónicas se les cargará de ahora en adelante un 20%, los que pagan impuesto sobre la renta estarán gravados con un 30% durante 3 años, específicamente a los grandes contribuyentes con ingresos mayores a los RD$1,000 millones.
Así también, pagarán el 27% todos los que perciban salarios por encima de los RD$400,000.00 mensuales, pagarán impuestos selectivos a cigarrillos electrónicos y vapeo, mayor tributación a casinos y juegos de azar, se elimina la exoneración a importar maquinarias, aumentó a US$20.00 los pasajes aéreos, percepción de ITBIS en aduanas, solo a importaciones informales, mayores retenciones de impuesto sobre la renta (pago a cuenta, no impuesto nuevo), trazabilidad fiscal en bebidas alcohólicas, cigarrillos y combustibles.
Los contribuyentes de mayor capacidad contributiva son los que más aportarán al fisco: la sobretasa empresarial alcanza a menos del 0.8% de las empresas y el nuevo tramo del ISR al 0.26% de los asalariados.
A la vez se alivia a microempresas, Mipymes, sector agropecuario, clase media. El Gobierno asume su cuota de sacrificio con austeridad y una reorientación del gasto de RD$30-40,000 millones.
Las medidas fiscales propuestas, no tocan el ITBIS (tasa y base), mayoría de impuestos selectivos, tasas y mínimo exento del impuesto a la propiedad inmobiliaria, Mipymes (excluidas el aumento del impuesto sobre la renta), impuestos a intereses y dividendos, plataformas digitales, compras por internet. Además: eliminación o reducción de varios impuestos vigentes.
Se mantienen los programas sociales de los sectores más vulnerables, se amplían de 12 a 15 millones el Régimen Simplificado de Tributación (RST) para personas físicas y el sector agropecuario.
Se reduce de 25% a tan solo 3% el impuesto sucesoral en vida, de padres e hijos.
Se aumenta la deducción por gastos educativos al 30% de manera general y hasta un 50% cuando los gastos realizados en beneficio de personas con discapacidad o trastornos del neurodesarrollo como por ejemplo el autismo.
De manera que las medidas fiscales propuestas, que ahora cursan en el Congreso Nacional son consideradas por casi todos los sectores como justas y equitativas, propiciando un clima de tranquilidad, conformidad y aceptación, por ser medidas recaudatorias progresivas, ya que serán pagadas por los que más perciban.
En este momento, es oportuno recordar que el otrora gran líder dominicano perredeísta, José Francisco Peña Gómez, decía que si la nación dominicana deseaba paz, los sectores empresariales debían financiar la democracia, mediante sacrificios traducidos en soportar las cargas de pago de más impuestos y no como siempre ha sucedido que la clase media ha tenido que cargar más pesado, sosteniendo a los pobres y los ricos.
Justas y equitativas
Definitivamente, hay que colegir que las medidas fiscales propuestas, fueron justas, equitativas financiera y socialmente, bien instrumentadas, las cuales han recibido el apoyo de casi todos los sectores de la vida nacional, con excepción de un solo partido de oposición que después de tantos años gobernando la nación, llevaron a cabo más de tres reformas tributarias y que en muchos casos no tuvieron el coraje político de aplicar reformas que el país demandaba en su momento.
Ahora solo se espera, que las actuales medidas fiscales sean debidamente conocidas y refrendadas por el Congreso Nacional para que el presidente Luis Rodolfo Abinader Corona, las promulgue en lo inmediato y entren en ejecución como lo amerita la nación dominicana, en estos aciagos momentos económicos y financieros globales, las cuales les garantizarían la sostenibilidad económica y financiera en el corto y mediano plazo a la República Dominicana.
felix.felixsantana.
jpm-am
Compártelo en tus redes:
