
Los padres de una niña de 11 años llamada Lyhanna, se unieron a miles de personas en la localidad de Fleurance, al suroeste de Francia, para participar en una marcha silenciosa en su memoria, mientras crece la indignación por las deficiencias sistémicas a las que se atribuye su presunto asesinato. Informe de nuestra periodista, Erika Olavarría.
