
La sentencia de Weinstein por agredir sexualmente a Miriam Haley, quien fuera asistente de producción televisiva, se produjo tras una odisea legal de más de seis años, iniciada después de que se anulara su condena de 2020 y luego de que un jurado volviera a declararlo culpable en un nuevo juicio celebrado el año pasado.
Weinstein, que llegó a ser una de las figuras más poderosas de la industria del entretenimiento, fue un productor galardonado con el Óscar, responsable de éxitos como ‘Shakespeare in Love’, ‘Pulp Fiction’ y ‘Chocolat’. Sin embargo, su caída fue rápida tras las acusaciones de agresión sexual surgidas en 2017, las cuales desencadenaron el movimiento #MeToo.
En 2024, el tribunal de mayor jerarquía de Nueva York anuló la condena impuesta a Weinstein seis años atrás y ordenó un nuevo juicio, al determinar que el proceso se vio perjudicado por los testimonios de otras mujeres cuyas acusaciones no formaban parte del caso original.
Weinstein, de 74 años, se enfrentaba a una pena de hasta 25 años de prisión por agredir sexualmente a Haley en su apartamento de Manhattan en 2006. Ya ha cumplido más de seis años de reclusión mientras su caso recorría una y otra vez el sistema de justicia penal. Haley relató la agresión en dos juicios y volvió a hablar ante el tribunal este miércoles, justo antes de que se dictara la sentencia.
«Haber sido agredida sexualmente por Harvey Weinstein ha tenido un efecto devastador en mi vida y en mi sensación de seguridad, algo que tal vez nunca desaparezca. La decisión de alzar la voz hará que viva mirando por encima del hombro durante los próximos años», declaró Haley. «Para mí, es una cadena perpetua».
«He sufrido un trauma adicional al ejercer mi derecho a exigir que rinda cuentas. Todo esto se remonta a sus acciones», afirmó, añadiendo que en muchas ocasiones pensó en abandonar su lucha por obtener justicia.
Con AP
