
Autoridades intervinieron dos negocios del Distrito Nacional por violar límites de decibeles.
La lucha contra el ruido volvió a colocar bajo la mira a establecimientos de entretenimiento en el Distrito Nacional. Durante operativos realizados por la Procuraduría Especializada para la Defensa del Medio Ambiente y los Recursos Naturales (Proedemaren), fueron incautados 31 equipos de sonido que, según las autoridades, eran utilizados en violación de los niveles de decibeles permitidos por la legislación dominicana.
Las intervenciones se llevaron a cabo en los establecimientos The Green Room y The Bulldog Pub, ambos ubicados en la calle Andrés Julio Aybar, en el Distrito Nacional. Los operativos fueron encabezados por el procurador de corte Francisco Contreras Núñez, titular de la Proedemaren.
En The Bulldog Pub, el Ministerio Público ocupó dos subwoofers de 18 y 15 pulgadas, dos bocinas de 15 pulgadas, dos cajones con bocinas no visibles de la marca Yamaha, un cajón rack con dos regletas, cinco receptores de micrófonos inalámbricos, una medusa DL32 marca Midas, una consola Midas M32 y una bocina de 12 pulgadas.
Mientras que en The Green Room fueron retenidas 11 bocinas de 10 pulgadas, tres bocinas de 12 pulgadas y dos cajas de bajo de 18 pulgadas.
De acuerdo con las autoridades, los equipos fueron puestos bajo secuestro judicial al detectarse presuntas violaciones a la Ley 287-04 sobre Prevención, Supresión y Limitación de Ruidos Nocivos y Molestos, modificada por la Ley 90-19, así como a la Ley 64-00 sobre Medio Ambiente y Recursos Naturales.
Contreras explicó que estos operativos forman parte de una estrategia orientada a prevenir, investigar y perseguir conductas que afectan el medio ambiente y la tranquilidad ciudadana.
El funcionario sostuvo que el Ministerio Público mantendrá las acciones de seguimiento ante denuncias de residentes afectados por emisiones de ruido que puedan constituir infracciones ambientales.
En los operativos participaron además los fiscales Félix Lugo, Sonia Espejo y Awilda Balbuena.
Las actuaciones fueron ejecutadas mediante órdenes judiciales de allanamiento, registro y secuestro emitidas por los Juzgados de la Instrucción del Distrito Nacional. Según la Proedemaren, estas intervenciones responden a los esfuerzos para enfrentar la contaminación sónica y proteger la calidad de vida de los ciudadanos en zonas urbanas.
