
En la antesala de lo que podría ser una nueva oleada de ataques cruzados entre Estados Unidos e Irán y que deja a los países del Golfo en el medio, el grupo Edge de Emiratos Árabes Unidos acelera su producción de drones y misiles. En seis meses de guerra, Edge ha aumentado su producción, ha logrado consolidar sus armas y ha conseguido el sello de aprobado en combates, pero sus productos están muy por debajo del stock de armas que tiene el país. Por otro lado, las Naciones Unidas aseguran que entre los principales clientes internacionales de la empresa figuran organizaciones paramilitares.
