Trump endurece medidas contra el turismo de maternidad en EE.UU.


Orden contempla negar entradas, revocar visas y aplicar expulsiones por esta práctica

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva para impedir el ingreso al país de extranjeros que utilicen visas de no inmigrante con el propósito de dar a luz y obtener para sus hijos la ciudadanía estadounidense, una medida que también contempla sanciones contra quienes faciliten el llamado “turismo de maternidad”.

La disposición, difundida por la Casa Blanca, sostiene que la ciudadanía estadounidense no debe utilizarse como un beneficio migratorio obtenido mediante el ingreso temporal al país con la intención de establecer vínculos permanentes.

Según el documento, operadores especializados en “turismo de maternidad” recurren a publicidad e incentivos para atraer a ciudadanos extranjeros que viajan a Estados Unidos con el objetivo específico de tener hijos en territorio estadounidense.

Medidas contra el turismo de maternidad

La orden identifica como “turismo de maternidad” tanto el ingreso de una persona extranjera mediante una visa de no inmigrante para dar a luz en Estados Unidos como cualquier gestión destinada a facilitar la entrada de otra persona con ese mismo propósito.

La política abarca visas utilizadas para turismo, estudios, intercambios, empleos temporales y otras actividades transitorias. La Administración sostiene que estas categorías deben utilizarse únicamente para los fines para los que fueron concedidas.

Entre las medidas previstas figuran la prohibición de entrada a quienes intenten ingresar con esos fines, la revocación de visas, la expulsión de extranjeros que hayan participado en estos procesos y la posibilidad de establecer una prohibición permanente de entrada.

Las acciones también podrían alcanzar a entidades, organizaciones o individuos dentro o fuera de Estados Unidos que sean considerados responsables de facilitar o permitir estas prácticas.

Aplicación de la nueva política

La ejecución de la orden quedó delegada en el secretario de Estado, Marco Rubio, y el secretario de Seguridad Nacional, Todd Blanche, quienes deberán adoptar las medidas necesarias y actualizar las normas, políticas y directrices operativas correspondientes.

El documento establece, sin embargo, posibles excepciones. Las autoridades podrán eximir a determinados ciudadanos extranjeros por razones humanitarias o cuando consideren que su entrada responde al interés nacional.

Un nuevo capítulo en la disputa migratoria

La medida se produce poco más de un mes después de que el Tribunal Supremo de Estados Unidos anulara una directiva anterior impulsada por Trump para poner fin a la ciudadanía por derecho de nacimiento.

Aquella disposición, emitida al inicio de su segundo mandato, buscaba negar la ciudadanía a determinados menores nacidos en Estados Unidos de madres en situación migratoria irregular o con visas temporales, cuando ninguno de los padres fuera ciudadano estadounidense o residente legal.

El debate se centra en el principio de jus soli, según el cual la ciudadanía está vinculada al nacimiento en territorio nacional, frente al principio de jus sanguinis, basado principalmente en la nacionalidad de los padres.

De acuerdo con los datos citados del Instituto de Políticas Migratorias (MPI) y del Instituto de Investigación Demográfica de la Universidad de Pensilvania, la anterior política sobre ciudadanía por nacimiento podría haber afectado a unos 250.000 bebés nacidos en Estados Unidos cada año.

La nueva orden coloca nuevamente las prácticas vinculadas al turismo de maternidad en el centro de la política migratoria de la Administración Trump, mientras las autoridades federales preparan las normas y procedimientos necesarios para aplicar las restricciones anunciadas.

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