Más de 2.500 personas han muerto en la República Democrática del Congo desde que las autoridades declararon, el pasado 15 de mayo, un nuevo brote de ébola en el este del país. El brote, causado por la especie Bundibugyo -para la que no existen vacunas ni tratamientos aprobados-, es el decimoséptimo registrado en la historia de República del Congo y el más mortífero hasta la fecha, por encima del registrado entre 2018 y 2020. En este contexto, en África 7 Días analizamos los principales desafíos que enfrenta el país y qué podría ocurrir durante las próximas semanas.
El 15 de mayo, las autoridades sanitarias africanas alertaron sobre la aparición de un nuevo brote de ébola en el este de la República Democrática del Congo.
En ese momento, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de África (África CDC) reportaban unas 65 muertes sospechosas por la enfermedad. Todavía no se había confirmado que el brote correspondiera a la especie Bundibugyo, una variante del virus para la que no existen vacunas ni tratamientos aprobados.
Cien días después de aquella declaración, las muertes confirmadas por el virus superan las 2.500. La cifra convierte a este en el brote de ébola más mortífero registrado en la historia de la RDC y en el segundo más letal documentado en el continente africano.
La emergencia se desarrolla, además, en un contexto marcado por enormes desafíos: la sobrecarga de los equipos sanitarios, el recorte de fondos destinados a responder a la crisis, la desconfianza de algunas comunidades y un conflicto armado que lleva décadas afectando al país.
En esta emisión de África 7 Días, hacemos un repaso de los 100 días de la emergencia, analizamos cómo ha evolucionado el brote y ponemos la mirada en los principales desafíos que enfrenta la República Democrática del Congo durante las próximas semanas.
