Un viaje pendiente desde hace años que llega de cara al fin del mandato del líder galo.
El presidente francés, Emmanuel Macron, realizará su visita oficial a España entre el 29 y el 30 de septiembre, acompañado por la primera dama, Brigitte Macron.
Se trata de dos importantes aliados dentro de la Unión Europea y la OTAN. Los intercambios bilaterales de bienes sumaron en 2025 unos 90.000 millones de euros, según las cifras citadas por el Elíseo.
España cuenta, además, con cerca de 4.000 filiales de empresas francesas, que generan alrededor de 450.000 empleos, así como una red de liceos y de instituciones culturales francesas que se encuentran entre las mayores del mundo.
Los detalles de la agenda de Macron en España
El mandatario francés y su esposa serán recibidos el martes con honores militares por los reyes Felipe VI y Letizia en el Palacio Real de Madrid, antes de trasladarse para un almuerzo al Palacio de la Zarzuela —residencia oficial de la monarquía—. Está previsto que el mandatario reciba el Collar de la Orden de Isabel la Católica durante su visita.
Posteriormente, Macron sostendrá un encuentro oficial con el rey Felipe VI, jefe del Estado español, antes de una cena de gala ofrecida por los líderes de la corona española.
El jefe de Estado francés asistirá también a una ceremonia en el monumento dedicado a quienes dieron su vida por España y mantendrá un encuentro en la Universidad Complutense sobre democracia, juventud y redes sociales, centrado en los desafíos digitales y la protección de las democracias y los jóvenes.
El miércoles 30 de septiembre, el líder del Elíseo y el rey Felipe VI presidirán el Foro de Comercio e Inversión España-Francia, al que asistirán empresas de ambos países y varios ministros franceses.
El encuentro entre Macron y el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, está programado para el mediodía del miércoles en el Palacio de la Moncloa, donde se prevé que discutan temas como la guerra de Ucrania y la situación en Oriente Próximo, además de asuntos bilaterales, antes de ofrecer una rueda de prensa conjunta.
El evento de cierre de la visita oficial está agendado en la residencia del embajador francés en Madrid, a donde acudirán los reyes de España, esta vez en calidad de invitados.
Este lunes, la Casa Real concedió al mandatario francés el Collar de la Orden de Isabel la Católica, la máxima distinción que España puede entregar a un jefe de Estado extranjero. Además, le ha otorgado a Brigitte Macron la Gran Cruz de la misma orden.
El viaje de Macron constituye la primera visita oficial de un mandatario francés a España desde el viaje de Nicolas Sarkozy en 2009.
El politólogo Fernando Vega Lugo señaló a France 24 que la visita, programada en la recta final del mandato de Macron, se enmarca dentro de una política implementada en los últimos años por el presidente francés para cultivar las relaciones bilaterales con países vecinos, especialmente Italia, Alemania y España.
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¿Cómo se encuentran las relaciones entre Francia y España?
España y Francia mantienen una relación estrecha marcada por la cercanía geográfica y por profundos vínculos políticos y culturales, aunque no exenta de desacuerdos acumulados durante años en ámbitos como las conexiones energéticas y ferroviarias o las cuestiones fronterizas. Pese a estas diferencias, Raquel García Llorente, analista del Real Instituto Elcano, considera que el estado actual de las relaciones bilaterales es positivo.
Francia, señala, ha desempeñado un papel esencial como socio de España en el proceso de integración europea, hasta el punto de que el acercamiento al eje franco-alemán fue durante años una de las prioridades de la política europea española. De hecho, la Presidencia francesa declaró en un comunicado a inicios de septiembre que la visita de Emmanuel Macron a Madrid «demostrará la profundidad de los lazos que unen a los dos países, así como la amplitud de su cooperación».
Esta alianza bilateral quedó plasmada en el Tratado de Barcelona, firmado por ambos presidentes en 2023, que abarca temas como el desarrollo económico, la reactivación de vías férreas, la cooperación educativa, infraestructura e innovación.
No obstante, el acuerdo no ha sido ratificado por el Legislativo español debido a un artículo que establece que un miembro del gobierno de cada país debe ser invitado al Consejo de Ministros del otro al menos una vez cada trimestre.
La mayoría que ostenta el opositor Partido Popular (PP) en el Senado alegó indicios de «inconstitucionalidad» ante el hecho de que un ministro francés pudiese participar del Consejo de Ministros en Madrid.
Sin embargo, el Tribunal Constitucional español avaló esta semana el tratado de amistad al certificar que cumple a cabalidad con la Carta Magna, por lo que el Ejecutivo de Pedro Sánchez instó al Senado a aprobar «con carácter prioritario» el pacto en el pleno programado para el martes y el miércoles, lo que coincide con la visita de Macron.
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El órgano legislativo tiene previsto incluir en la agenda de esta semana la votación sobre el tratado, según reveló este lunes el diario ‘ABC’, basado en fuentes parlamentarias citadas bajo anonimato.
«Nuestro deseo es que esta ratificación pueda llegar a término», señaló el pasado jueves el Elíseo al anunciar el viaje de Macron, en una nota informativa que habla de ambas naciones como «grandes vecinos, grandes amigos y grandes aliados».
El analista político Fernando Vega Lugo deslizó la posibilidad de que «el hecho de que Macron haya desistido de intervenir ante el Senado español en esta ocasión se debe, de alguna manera, a un reproche a este órgano por no ratificar el tratado».
Vega señala que la entrada en vigor del pacto «equipararía» la relación entre París y Madrid al vínculo que mantiene el Elíseo con países como Alemania o Italia.
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Guerras, defensa europea y ascenso de la ultraderecha: los asuntos que marcan la visita de Macron
Más allá del Tratado de Barcelona, los Gobiernos de Emmanuel Macron y Pedro Sánchez coinciden en varios aspectos, a pesar de partir de orillas ideológicas distintas.
Ambos líderes han condenado la guerra en Ucrania, iniciada por la invasión rusa en febrero de 2022, y han abogado por un apoyo a la defensa de Kiev.
Este respaldo a Ucrania se enmarca dentro de un discurso similar en apoyo a la soberanía europea, en un contexto de ataques al multilateralismo tras el regreso a la Casa Blanca del presidente Donald Trump y en medio de una serie de actos de sabotaje en suelo europeo que los líderes comunitarios atribuyen a una guerra híbrida del Kremlin.
El Elíseo destacó que Francia y España también comparten posiciones sobre asuntos como el próximo presupuesto de la Unión Europea, la política agrícola común, la política industrial, la regulación digital y la soberanía europea en el ámbito espacial.
Además, tanto Sánchez como Macron han sido blanco de ataques retóricos del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, por sus comentarios sobre la guerra en Gaza y Líbano.
Aunque la postura de Sánchez ha constituido una crítica mucho más directa a los incensantes ataques de Israel en los Territorios Palestinos, como Gaza y Cisjordania, ambos países han reconocido al Estado palestino bajo el liderazgo de los actuales presidentes.
El escenario en el que se reencontrarán los líderes del Elíseo y La Moncloa puede cambiar radicalmente en el transcurso de un año, ya que ambos mandatarios enfrentarán elecciones en 2027, en un contexto marcado por el ascenso de la ultraderecha.
La situación política en ambos países introduce, sin embargo, cierta incertidumbre sobre la continuidad de este impulso. Mientras Emmanuel Macron encara la recta final de su mandato, que concluirá en 2027, España se aproxima también a un nuevo escenario electoral. La cuestión será comprobar dentro de un año si el impulso promovido en los últimos años y reforzado con la visita de Macron logra mantenerse pese a los posibles cambios políticos a ambos lados de los Pirineos.
Al margen de los calendarios electorales, Madrid y París deberán seguir trabajando en asuntos que requieren decisiones a corto plazo. Las negociaciones sobre el presupuesto comunitario, la evolución de los precios energéticos, la situación económica, la guerra en Ucrania y la crisis en Medio Oriente forman parte de una agenda europea que seguirá exigiendo coordinación.
Aunque todavía no pueda anticiparse cómo evolucionará la relación con futuros gobiernos, Francia continuaría siendo un socio de especial relevancia para España por su condición de país vecino y por su peso dentro de la Unión Europea.
Con EFE y medios locales
