Papa León XIV condena masacre en Kenscoff, Haití, y exige liberar rehenes


El Pontífice pidió garantizar la seguridad de la población y poner fin a la violencia.

El papa León XIV condenó este domingo la grave masacre ocurrida en Kenscoff, Haití, que dejó numerosas personas muertas y otras secuestradas, y reclamó la liberación “sin demora” de todos los rehenes, al tiempo que pidió acciones concretas para proteger a la población y detener la violencia.

El llamado del Pontífice se produjo después del rezo del Ángelus, celebrado desde la Plaza de la Libertad de Castel Gandolfo, donde dirigió un mensaje a los responsables de la situación de violencia en Haití.

León XIV hizo un “sincero llamamiento” a todos los responsables para que adopten medidas concretas destinadas a garantizar la seguridad de la población y poner fin a cualquier forma de violencia.

Durante su intervención, el Papa también expresó sus oraciones por las personas afectadas por las inundaciones en Nepal y el Tíbet. En particular, pidió por quienes perdieron la vida, los heridos y desaparecidos, así como por sus familiares y los equipos de rescate que participan en las labores de asistencia.

El Pontífice manifestó además su esperanza de que los gestos de solidaridad permitan reducir el sufrimiento de las comunidades afectadas y facilitar la llegada de la ayuda necesaria.

En su mensaje por la paz, León XIV recurrió a una reflexión de san Agustín para insistir en la necesidad de superar las divisiones, promover la justicia y practicar el perdón. Citó al santo al comparar la paz con el pan que se multiplicaba en las manos de los discípulos del Señor al ser partido y repartido.

El Papa pidió que aumente en el mundo el número de personas dispuestas a trabajar con valentía por la paz, mediante acciones que permitan superar las divisiones y favorecer la justicia y el perdón en beneficio de todos.

Asimismo, recordó que el próximo martes tendrá lugar el Día Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación, jornada que dará inicio al Tiempo de la Creación bajo el lema “Agua Viva”.

León XIV sostuvo que proteger la casa común requiere una conversión del corazón y llamó a transformar aquello utilizado para causar destrucción en instrumentos orientados hacia la vida.

Finalmente, el Pontífice agradeció a las fuerzas del orden, a quienes contribuyeron a su estancia en Castel Gandolfo y al servicio de seguridad que colaboró durante sus encuentros con los peregrinos.

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